lunes, 13 de abril de 2020

INTIMIDADES - F.L.ALCÁNTARA (HIJO) ESCRITO POR NESTOR GERMAN RODRIGUEZ



PRESENTACION:
Presentamos a un Francisco Linares Alcántara Hijo, en una faceta más humana combinada con su faceta política y de funcionario público. Nuestro objetivo es mostrar al Panchito Alcántara verdadero, sin disimulos. Posiblemente a algunos les parecerán frívolas algunas de sus vivencias personales, a otros les parecerá atractivo. Nuestro personaje fue un hombre preparado, no solo familiar y militarmente, también política y culturalmente; ahora hay un rasgo importante que es su don de gente, le gustaba la cercanía al pueblo, el baile, los juegos populares, que seguro lo heredó de su padre. Por otro lado era magnánimo con familiares y amigos.
De su madre heredó todo su olfato político y la vida misma le forjo su personalidad.
En Intimidades tratamos de mostrarlo con autenticidad. Dejamos constancia que en una posterior deberíamos abordar su asilo por 23 años y su regreso a la patria.
NESTOR GERMAN RODRIGUEZ

A MANERA DE PROLOGO:
Tomado de la tesis: FRANCISCO LINARES ALCANTARA: EL ARCHIVO DE UNA EPOCA DE ADULACION, TRAFICO DE INFLUENCIAS Y CONSPIRACIONES.

“…de una familia adinerada y de cuna presidencialista emerge la figura de Francisco Linares Alcántara, único varón del grupo de seis hermanos del matrimonio Alcántara Estévez”.
“…las cartas de los amores al parecer nunca fueron respondidas por el hijo predilecto de misia Belén,…Pancho no correspondió a las peticiones y confesiones amorosas”.
“Es la época de la Venezuela que cambia el fusil y el machete de los caudillos  por la conspiración soterrada. En ese confuso panorama  se organiza el movimiento nacional de La Conjura, con Pancho Alcántara a la cabeza, que tuvo como centro de irradiación el territorio aragüeño y en particular a la ciudad santa  de la Restauración…”.
El Presidente de Aragua como director de aquel proceso agrupó a prominentes jefes militares, políticos y al ciudadano común. La Conjura de 1907 tiene su origen en el movimiento de La Aclamación Nacional (1906), el cual consagró a Panchito…”.
“”…los dos grandes adversarios políticos..(Gómez y Alcántara) firman un pacto, tal vez con base a la alternabilidad en el mando. –Yo acepto las reglas del juego General, pero después de usted vengo yo, imaginamos que fue la carta que Pancho tenía bajo la manga…”.
“…nació con vocación de poder, aunque jamás pudo llegar a la cuna de donde salió para convertirse en el habitante número uno de la Casa Amarilla o del Palacio de Miraflores, que había sido su más grande aspiración”.

Liubys C. Molinares y Yasmin Y. Pires H.


CONTENIDO:

El General Francisco Linares Alcántara (hijo) tuvo una dilatada y larga carrera militar y política en la Venezuela del siglo pasado. Desde West Point hasta las Presidencias del Estado Aragua y Bolívar a comienzos de siglo, desde los combates en Tocuyito y otras escaramuzas, hasta ser el Ministro de Relaciones Interiores del gobierno de Juan Vicente Gómez, pasando por la aclamación y las conjuras, y luego paso a un exilio de 23 años y su regreso en 1936, cuando volvió a la palestra pública, se sucedieron muchos hechos importantes en su vida.
Nos vamos a referir en esta entrega a su vida íntima, desde su llegada a Venezuela hasta su salida al exilio, sus relaciones personales con sus amigos, con sus familiares, sus romances, relaciones con los gobernantes y con la sociedad civil en general.
Fue el hijo del Presidente Linares Alcántara un hombre popular, lleno de pueblo, llano y sencillo. Era gran hablador y le gustaba el baile, le gustaban las fiestas. Muchos piensan que era adulante con los jerarcas, y hay quienes dicen que sus amistades también querían congraciarse con él, claro está, muchos  se exageraban en halagos. Esto se confunde con las muestras de cariño y aprecio que pudiera existir en otros casos, además de la decencia de la persona.

Cuando regreso de los Estados Unidos y comenzó a tener relevancia en el gobierno de Andueza Palacios primero, luego en el de Cipriano Castro y en el de Gómez, muchas personas se dirigían a Panchito como cariñosamente le decían, bien para obsequiarle un gallo de pelea, ya que tenía esas aficiones, o por una chiva que le regalaban los amigos.
Alcántara fue un hombre desprendido, cordial, simpático y benefactor, cuando pudo ayudó a las sociedades religiosas y contribuía a las celebraciones quienes le agradecían por sus obras sociales y de caridad. Tal es el caso de la Madre María de San José en Maracay y de Sor Petronila de San José en Maiquetía, entre otras.
Era un filántropo, los documentos que reposan en la Academia Nacional de la Historia y ahora en la Biblioteca Nacional y en casa de familiares, así lo atestiguan. Muchos se dirigían a él para solicitarle una recomendación para un trabajo, unos alegaban su lealtad al joven militar, otros invocaban a su Padre el Presidente, otros reclamaban su buen corazón; pero todos lo veían como su salvador. F.L. Alcántara respondía solidariamente determinadas peticiones para ayudarlos en la medida de sus posibilidades.
De igual manera se comportó con sus familiares, en la mas de las veces caía en la tentación del nepotismo porque siempre se rodeó de sus parientes, cuestión que le ocasionó graves consecuencias en algunos casos, cuando insistía ante los órganos de control por la permanencia en el cargo de alguno de sus allegados. Sus hermanos naturales, todos de mayor edad que él, fueron Jefes Civiles en determinados municipios de Aragua y así otros familiares, quienes además eran leales y cooperadores en las buenas y en las malas con su protector. La familia se involucraba en las acciones políticas y militares del líder familiar, corriendo todos los riesgos. El mayor de sus hermanos Francisco Navas Alcántara le dice: "Yo no me pertenezco y mi vida misma está puesta a inmolarse en tu favor".
Alcántara también fue drástico con algunos familiares que no tuvieron una conducta cónsona en el desempeño de sus responsabilidades confiadas o en la vida pública, esto se evidencia en las comunicaciones.
Sus hermanas, todas mayores que Francisco, le admiraban y respetaban. También le pedían favores, no tanto para ellas como para conocidos que molestaban sus buenos oficios.
En ocasiones por cuestiones pueriles algunos le solicitaban apoyo a quien siempre fue la esperanza para muchas actividades. De verdad que asumió su rol de manera fervorosa para con sus familiares, sin excepciones.



En su juventud fue un soltero codiciado, siendo un adolescente y estando en New York le escribe a su mamá diciéndole que ya tenía una “gringuita muy bonita”. Cuando se residenció en La Victoria tuvo la relación tal vez más amorosa con una joven llamada Amelia María Hidalgo Jordán, fue la madre de sus primeros hijos, Francisco Segundo, Marcos y Amanda.
Otra que fue cautivada por F.L. Alcántara se llamó Carmen Ofelia Urquía de donde nació Carmen Ofelia.
Allá mismo en La Victoria se le conoció dentro de la infidelidad que lo caracterizó  a Mercedes Silva y una gringa que estuvo de paso por la ciudad llamada Lestelle Aggerhotm, todo esto se sabe por cartas y postales recibidas que están en su archivo personal de la Academia Nacional de la Historia.
En Caracas  conoció a Manuela Sotomayor en una relación no correspondida con el mismo entusiasmo que tenía la dama. Podríamos calificar a Panchito Alcántara como mujeriego, según sus propios amigos.
En Ciudad Bolívar tampoco correspondió a  una mujer llamada Carmen Luisa Torres, obsesionada enamorada que no encontraba palabras para manifestarle su amor, el 5 de noviembre de 1909 le dice, dentro de tantas revelaciones esto: “Mi adorado y nunca olvidado amorcito. No tienes tú una idea de los que estoy sufriendo, debido a tu silencio…”. Y pare de contar. Al parecer tuvieron un hijo.
Con una ecuatoriana tuvo un hijo que se llamó igual que él, Francisco Alcántara, criado por sus tías Trina y Vicenta.
De su relación con Josefina Ascanio nació José Francisco, educado en Curazao
También desfilaron en Caracas por allá en 1909, y que se sepa, una llamada Rosa Antunez y otra llamada Aurora González. Ahora bien, en medio de todo esto nos encontramos con la hermana de Juan Vicente Gómez, que era su novia oficial, nos referimos a Regina Gómez, que además era su contacto para enterarse de cosas muy relacionadas al Presidente.
En Turmero tenía amistad muy sospechosa con una prima llamada Paula Hernández
.
María Azpurua Alcántara

Panchito Alcántara se casa después de su regreso a Venezuela en 1936 con su sobrina María Azpúrua Alcántara, hija de su hermana Teresa. De su matrimonio nació Beatriz Alcántara. María su esposa lo acompañó hasta el final de sus días.
El círculo alcantarista  era incontable, amistades y seguidores de todo tipo, claro está, Panchito significaba el poder, aunque la amistad prevalecía, fue algo reciproco, natural, dada su personalidad. Algunos con confianza le decían las cosas, lo alertaban, le daban recomendaciones, lo tuteaban. Francisco nunca estuvo lejano a pesar que en ocasiones no pudiera responderles ni atenderlos por sus ocupaciones que le preocupaban, muchos le reclamaron.
Hablar de sus más íntimos amigos es difícil; no obstante ello hay que mencionar a Andrés Pacheco Miranda (Turmereño), Antonio Delgado Estévez, José E. Machado, Mendoza Solar, Antonio Nicolás Briceño, el P. Guevara Carrera y sus hermanos para no seguir nombrando. De algunas notas se desprende que eran incondicionales.


Antonio Nicolas Briceño

Gracias a ellos pudo tener éxitos en sus iniciativas como la aclamación y el ejercicio de sus cargos públicos. También cuando fracasaron algunos intentos conspirativos junto a Román Delgado Chalbaud y Eliseo Sarmiento, entre otros. Ahora bien, su gran amigo y protector fue Cipriano Castro, “A quien debo cuanto tengo y cuanto valgo”, dijo.
Sin lugar a dudas, Panchito Alcántara tuvo una influencia determinante en su Madre Doña Belén Estévez quien tuvo un círculo social y político de personas prominentes donde su hijo se formó.
El proyecto político estaba en la mira de todos esas personalidades,  Alcántara hijo surgía como una esperanza, esa es la verdad. Por ello apostaron a Cipriano Castro  que era el referente del  momento y a quien le dieron todo el apoyo, al cual este lo interpretó así.
Desde la ciudad Santa de la Restauración, donde era Presidente del Estado, F.L. Alcántara se mantenía informado de todo, sobretodo de la salud del Primer Mandatario, sus adversarios en la capital lo acusaban de armar una intentona para hacerse con el poder y dar muerte a su amigo, cuestión que una falacia, a quien por el contrario le debe su ascenso en la política.
Francisco R. Martínez, en un discurso en Cagua al develarse un retrato de F.L. Alcántara  le dice que “nuevo en las lides de la democracia, aunque viejo en el corazón de todos los aragüeños, por el esclarecido nombre que lleva y por sus brillantes ejecutorias…”.
Otro conocido como Narciso Jordán Pacheco le dice en una correspondencia ante los ataques en la capital, lo siguiente: “Castro debe estar seriamente convencido de que el soldado que cayó herido con el plomo enemigo en El Calvario de La Victoria, no ha podido ni puede ser su adversario”.


Jacinto Blanco Fombona

Jacinto Fombona Pachano dirigiéndose al General Alcántara le dice cuando le agradece un favor, lo siguiente: “Usted llegará muy alto. Los beneficios  que usted me hace no quedan nunca en las olas del mar, sino que son vertidos en terreno fecundo”.
Después de la Aclamación a Cipriano Castro liderada por Panchito Alcántara, éste se encumbro hacia el liderazgo nacional, fue reconocido como el salvador de la patria.
Después viene la conjura, su propia madre Belén Estévez le dice: “…me causa una satisfacción  inmensa saber qué piensas y sientes, como hombre de honor y como amigo insospechable del General Castro, es decir, a la altura de tu deber”.
Su hermano paterno Francisco Manama le escribe desde Villa de Cura para decirle: “La vigilancia que no se hace aquí con alardes ni aparatos, pero sí con toda eficacia y cuidado. En la policía, donde se encuentran las armas, no falta a ninguna hora de la noche una guardia suficiente bajo las inmediatas órdenes del 1ro o 2do Jefe del Cuartel, aparte de las patrullas que recorren la ciudad al mando de un policía de confianza”.
Gente de los medios de comunicación de la época le manifiestan su adhesión sin mayor interés que la lucha contra el gobierno de turno que los amenaza y persigue, lo hacen Simón González Chacón y Pedro Ignacio Carreño.
Un pseudónimo llamado “Castro Vigilante” le escribe diciéndole: “Ud. que dispone del parque, escuadra, etc. etc. debe salvar a Venezuela de Gómez.  A Ud. no debe faltarle carácter  para quitar los estorbos del camino”.
En esa época de la Conjura el espionaje y contraespionaje era evidente. F. L. Alcántara tenía montada toda una red en las prefecturas, telégrafos, terminales, etc. Estar enterado era la prioridad, al margen del control de los medios impresos. Había muchos infiltrados de bando y bando.
El representante de Aragua ante el Congreso Nacional José E. Machado, le dice a Panchito sobre sus intenciones de ponerse en armas, a jugarse la vida en sus acciones contra Castro en este caso. Alcántara mantuvo moderación y  lealtad a su amigo Cipriano. Alcántara defendía la tesis legalista, la otra cara de la moneda era la clandestina.
Muchos conocidos, editores de periódicos y hasta anónimos se dirigían a Alcántara para alertarlo, avisarle o desmentir rumores, y hasta chismes. Siempre le demostraban lealtad y compromiso personal.
Entre los medios de comunicación que lo apoyaban se encontraban “El Grito del Pueblo”, “El Jején”, “El Triunfo Liberal”, “El Correo de Carabobo”, “Castro Único”, “Don Timoteo”, “Pluma y Tinta”, “El Centinela”, y otros más en cierta manera subvencionados.
Juan Vicente Gómez

Alcántara versus Gómez, esos serían los grupos que se disputarían el poder si el General Castro fallecía. Pablo E. Daza en su lecho de enfermo le dice: “…a medida que los días se transcurren se aumentan prodigiosamente  el número de los ligados a la Santa Conjura, la cual, acaudillada por el General Francisco Linares Alcántara, se presenta erguida y formidable, como las rocas del Cáucaso, desafiando todas las tempestades”.
Alcántara, quien según los analistas era el verdadero jefe intelectual de La Conjura, junto a José Rafael Revenga, Eliseo Sarmiento y Román Delgado Chalbaud quien estaba de acuerdo de ponerle un freno a las pretensiones de Gómez de alzarse con el poder.
José Manuel Saldúa revela  sobre las entrevistas de Alcántara y Sarmiento sobre las comunicaciones y la intersección de los teléfonos oficiales. Además de los nombrados hasta ahora, existían muchos comprometidos en esta conjura, Ramón Tello Mendoza, Eduardo Celis, Julio Torres Cárdenas, Neptalí Urdaneta, Federico Barrios, Ángel Carnevalli Monreal, Nerio A Valarino y Maximiliano  Guevara, entre otros.
¡Cuídate Pancho, te andan buscando! Eso le decían sus amigos a raíz del asesinato de uno de sus seguidores, decían que se habían equivocado de víctima.  Muchos comentarios llegaban a F.L Alcántara, susurros, advertencias, consejos, de todo. Ello en medio del posible deceso de Castro.
La destitución de Alcántara parecía inminente, la cercanía de Gómez a Castro y los rumores alrededor de Don Cipriano eran repetitivos. Alcántara  se defiende al desmentir por los medios los rumores y reiterar su lealtad al Presidente. Todos sabían que bajo ningún concepto atentaría contra su amigo.
Pareciera que Alcántara estuviera entre la espada y la pared, muchos consideraron que ha debido salirle al paso a los rumores, diciéndole a sus subalternos sobre la institucionalidad, la disciplina y el respeto a Castro; sin embargo se mantuvo sigiloso, a pesar que según sus contrarios tenía el poder político y hasta económico. Lo que sí era cierto que Alcántara era la cabeza de la conjura.


Andrés Pacheco Miranda

Andrés Pacheco Miranda y Antonio Nicolás Briceño fueron grandes defensores de F.L. Alcántara. Lo hacían por los medios, en las asambleas, en reuniones. Fueron incondicionales.
Todo se consumó, Alcántara es nombrado Presidente del Estado Bolívar, muchos pensaron que sería renegado, no fue así lo dejaron con vida. Desde allá consiguió nuevos adherentes, su prestigió se mantuvo intacto. Sus amigos Delgado y Sarmiento se acercan al General Gómez encargado de la Presidencia ante la ida de Castro al extranjero. 
No por ello abandona a su Estado Aragua, su sucesor le consulta prácticamente todo, el Alcantarismo apoya al nuevo Presidente del estado Aragua Simón Bello. Alcántara es informado de todo, su gente está contenta con el nuevo Presidente, aunque como siempre no todo fue unánime.. Medio gabinete de Panchito en Ciudad Bolívar es de Aragua.                                                         
Simón Bello le dice a su antecesor que a su despacho llegan sus protegidos solicitando sus prebendas, y Bello a manera de chanza le dice a Alcántara que le auxilie para complacerlos. Alcántara fue muy generoso y solidario.
Alcántara había emprendido negocios en Guayana, en eso tenía olfato y era exitoso en las inversiones. Pero el poder de la capital le sonreía.  Sus aliados Delgado y Sarmiento comprometían su nombre ante el Presidente encargado Juan Vicente Gómez.
El 19 de diciembre 1908 el General J.V. Gómez nombra de manera inconsulta a Francisco Linares Alcántara como Ministro de Relaciones Interiores, la mano derecha del Presidente. El primer ministro. Alcántara vuelve a la palestra pública nacional, ahora con más poder. También el hombre más vigilado por el benemérito. Sabía que Alcántara podría ser su sucesor, pero prefirió tenerlo al lado porque le era más útil y seguro.
La figura de Alcántara se fortalece  en las altas esferas de la sociedad, gente de influencia se acerca y rodea al joven ministro. Sus ocupaciones lo alejan un poco de los seguidores de abajo que lo critican, lo que pasaba es que en la mente del General Francisco Linares Alcántara estaba un objetivo superior, la Presidencia de la República.
Algunos seguidores de Alcántara prefieren montar tienda aparte y separarse del Ministro, lo que se llama acomodos y reacomodos están a la orden del día; así y todo el premier sigue su trabajo mientras otros buscar convertirse en referencia.
Algunos cercanos a Alcántara buscan que Gómez lo lleve en la formula como vicepresidente. Los rumores de intentona golpista se hacen presente. Gómez aprieta las tuercas contra su flamante Ministro, le llama la atención en algunas acciones que se les escaparon de las manos.
Alcántara se defiende ante dichos señalamientos. De igual manera niega participación en actos conspirativos. Es evidente que toda esa incertidumbre preparaba el camino para la salida del Ministro del gobierno.
La figura del  “Mocho Hernández” es usada contra el Alcantarismo y en contra de los liberales, el joven General es vigilado de cerca. En Aragua algunos partidarios participan dentro de mochismo. Algunos partidarios consideran la candidatura de Alcántara a la Presidencia.


Cipriano Castro

El destino parece unir a Cipriano Castro con F.L Alcántara, el objetivo es J.V. Gómez.  En carta dirigida a Alcántara, M-V Romero García le dice al ministro que Castro  no tiene resentimiento de él, y que entiende que obró obedeciendo a la Ley de la necesidad.
Según las evidencias, Alcántara no cesaba en sus actividades conspirativas, Gómez lo tenía en la mira. Sus amigos estaban dispuestos a ello en toda la república. Todo dependía de los compromisos en los cuarteles.
Ante los reiterados comentarios sobre su destitución, Alcántara le comunica a Gómez su decisión de poner el cargo a la orden, después de participarle sus inconformidades, con las siguientes palabras: “ y creo en consecuencia, que cumple a mi decoro y a mi lealtad de amigo suyo separarme voluntariamente del Ministerio de Relaciones Interiores, para que pueda usted con entera libertad ofrecer esa cartera a otro servidor más afortunado que yo. Preséntole, pues, muy respetuosamente formal renuncia de dicho cargo”.
Alcántara es considerado  una pieza clave para mantenerse en el poder, los Estado Unidos lo sabían. Pero su carácter considerado como débil, conspiraba para obtener la confianza. Gómez, a pesar de todos sus defectos, era mejor carta, según criterio del Departamento de Estado Norteamericano.
El 27 de julio de 1911, Alcántara es ratificado en el cargo de Ministro de Relaciones Interiores, lo cual agradece en correspondencia enviada al Secretario General del Presidente.
Roman Delgado Chalbaud

La actividad conspirativa no cesa, desde Cipriano hasta el Mocho Hernández  hacen intentos de insurrección, aunque estos dos personajes se repliegan. Alcántara se mantiene bien informado por los tentáculos del gobierno, vale decir, los informes diplomáticos. Su contacto con Roman Delgado Chalbaud fue permanente, aún este encarcelado.
El jurista Abdón Vivas comprometido con J.V. Gómez dice de Alcántara lo siguiente en misiva al Presidente: “He tenido  ocasión de tratar a este servidor de su gobierno varias veces, y me ha seducido con su cultura, su decisión inquebrantable por usted, su disciplina, moderación y conducta discretísima”. Eso lo sabía Gómez por eso su celo. Estaba más bien alerta. Posteriormente Abdón Vivas cambia de criterio al saber del pensamiento de Gómez al respecto.
Por otro lado los adversarios internos de Alcántara hasta falsificaron su firma para crear las diferencias ante Gómez. Sus adversarios estaban cercanos a la presidencia. Esto a pesar de los esfuerzos que hace para ganar confianza con el Presidente.
Sus amigos  señalan “los altos dotes de inteligencia, instrucción, valentía, cultura y caballerosidad, esto con motivo de la visita de Secretario de Estado Norteamericano Philander Knox.
Los Ministros vuelven a presentar sus renuncias, Alcántara  pide una audiencia al Presidente para expresarle su adhesión. No obstante ello, ambos con sutiliza dejan deslizar sus respuestas.
La vigilancia sobre Alcántara se incrementa, su caída era inminente. El espionaje era severo. Ni la amistad ni cualquier negociación lo impedirían. Se piensa que Alcántara buscaría el asilo político en la embajada norteamericana, otros piensan que prepara una fuga. Lo cierto que muchos amigos en cargos de confianza eran destituidos.
Alcántara estaba bien apertrechado en Aragua y eso lo sabía el gobierno. En cualquier momento podría ser apresado y por ello movió sus piezas para obtener dinero para los acontecimientos que se avecinaban.
Alcántara huye a Curazao. Desde allá lanza su Manifiesto fechado el 20 de enero de 1914 donde expresa con claridad la situación y pronostica los años aciagos que vivirá la república, veamos:
“Lanzado ya el Señor General Juan Vicente Gómez, de manera franca y definitiva, en el plan siniestro de usurpación del Poder Público que ha venido desde hace tiempo preparando, creo que ha llegado el momento de asumir la resuelta y patriótica actitud de protesta que se impone indeclinablemente a todo buen ciudadano”.
“Hace más de dos años que el Señor General Juan Vicente Gómez sabe muy bien que no podía contar conmigo como instrumento propicio para el plan que desgraciadamente está tratando de llevar a cabo. Mis ideas a este respecto, expuestas en privado, pero de una manera honrada y categórica, originaron sin duda alguna mi separación del Ministerio de Relaciones Interiores, en abril de 1912, y más luego la persecución de  mis amigos y la situación angustiosa de espionaje y asechanzas, con lo cual se me obligó a fin a abandonar clandestinamente el país en resguardo de mi seguridad personal”. 
“Y a mí, como parte de ese pueblo, como liberal y como soldado de la República no me toca otra conducta honrosa que la de acogerse desde este momento a la sombra de la bandera de la CONSTITUCIONALIDAD ofreciendo al servicio de ella mis esfuerzos, mi actividad y hasta el sacrificio de la vida, si fuere necesario”.
F. L. Alcántara

BIBLIOGRAFIA:


ARCHIVO ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA. CARACAS. Correspondencias. Baúl que reposa en la Biblioteca Nacional de Venezuela
FRANCISCO LINARES ALCANTARA: EL ARCHIVO DE UNA EPOCA DE ADULACION,TRAFICO DE INFLUENCIA Y CONSPIRACIONES. Liubis Molinares y Yasmin Y. Pires                         


DERECHO DE AUTOR


Esta obra se reserva el derecho de autor prescrito en la página http://sapi.gob.ve/?page_id=116 Este derecho nace con el acto de creación y no por el registro de la obra. Es el derecho que posee el autor sobre sus creaciones sean estas obras literarias, musicales, teatrales, artísticas, científicas o audiovisuales. Se considera Autor a la persona natural (persona física) que crea alguna obra literaria, artística o científica. Se agradece a todos los lectores ceñirse a esta disposición






viernes, 13 de marzo de 2020

APUNTES – TRAYECTORIA DEL GENERAL FRANCISCO LINARES ALCANTARA (HIJO) EXTRACTO – MI BAUTIZO DE SANGRE (FUEGO) – LA BATALLA DE TOCUYITO








INDICE

1             PRESENTACIÓN               
2             NOTA EXPLICATIVA        
3             CARTA AL DIARIO LA ESFERA   
4             MI BAUTISMO DE FUEGO O DE SANGRE (BATALLA DE TOCUYITO        5          BIBLIOGRAFÍA     
6             DERECHO DE AUTOR    
                              
1. PRESENTACION

Hemos seleccionado la parte de este libro que habla específicamente  lo que Francisco Linares Alcántara (Hijo) llamó  “Mi Bautismo de fuego”, también dicen de Sangre, bueno se trata de la Batalla de Tocuyito que es un tema por el cual ha sido descalificado. Lo valioso de este libro Apuntes, es que es de su propio puño y letra. Relata sus inconvenientes en el Cuerpo de Artillería y trata de aclarar los malos comentarios con la verdad histórica de su narración. Los militares de entonces se burlaban de aquellos más instruidos, claro, sin mayor experiencia, y hasta les señalaban con apelativos irónicos. Nos presenta Alcántara testimonios de compañeros de aquella acometida y otros detalles de la refriega y sus posteriores tareas.
En el libro Apunte se tratan otros combates como la campaña de Cojedes, por ejemplo. En una segunda edición trataré de escanear lo relativo a las Presidencias en el Estado Aragua.
Debemos recordar que F.L. Alcántara se graduó especialista en Artillería y profundizó  en la Descripción y Montaje del Cañon Schneider- Canet de 15 cms. 
Les recuerdo que Panchito Alcántara ha sido un hombre olvidado de la historiografía nacional y tratamos de hacer justicia.
Espero les agrade esta publicación.
NESTOR GERMAN RODRIGUEZ

2. NOTA EXPLICATIVA





3. CARTA AL DIARIO LA ESFERA


 4. MI BAUTISMO DE FUEGO O DE SANGRE (BATALLA DE TOCUYITO)





























5. BIBLIOGRAFIA:
MINISTERIO DE LA DEFENSA – APUNTES – TRAYECTORIA DEL GENERAL FRANCISCO LINRES ALCANTARA (HIJO). Julio 1979

6. DERECHO DE AUTOR
Esta obra se reserva el derecho de autor prescrito en la página http://sapi.gob.ve/?page_id=116 Este derecho nace con el acto de creación y no por el registro de la obra. Es el derecho que posee el autor sobre sus creaciones sean estas obras literarias, musicales, teatrales, artísticas, científicas o audiovisuales. Se considera Autor a la persona natural (persona física) que crea alguna obra literaria, artística o científica. Se agradece a todos los lectores ceñirse a esta disposición



jueves, 27 de febrero de 2020

FRANCISCO LINARES ALCANTARA HIJO - VISTO POR TRES CRONISTAS

FRANCISCO LINARES ALCANTARA HIJO - VISTO POR TRES CRONISTAS
Germán Fleitas Nuñez, Francisco "Pancho" Rodríguez y Américo Fernández



INDICE

1  PRESENTACION

2. DOS NOMBRES Y UNOS CAÑONAZOS - GERMAN FLEITAS NUÑEZ
3. EL RETRATO DE UN BENEMÉRITO -  FRANCISCO (PANCHO) RODRIGUEZ
4. GOBERNADOR FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA 1907-1910. Por AMERICO        FERNANDEZ
5. MEMORIAS HISTORICAS DIGITALIZADAS DE TURMERO.
6. PARA SU CONOCIMIENTO
7. DERECHO DE AUTOR


PRESENTACION


Desde La Victoria, ciudad donde vivió, ejerció la primera magistratura del Estado Aragua y participó en la épica batalla de La Victoria, el Cronista de la ciudad Germán Fleitas Núnez, quien lo conoció y pudo conversar con Panchito Alcántara, nos relata con su conocimiento histórico anécdotas y referencias de mucho valor. Por otra parte Francisco “Pancho” Rodríguez, cronista oficioso de Turmero, como es reconocido por sus investigaciones plasmadas en decenas de escritos como este que publicamos, nos narra la faceta de guerrero y recuerda algunas obras realizadas en el pueblo de su padre. Y Américo Fernández nos cuenta la realidad del gobierno de F.L. Alcántara en el Estado Bolívar, los momentos de su regreso a Caracas y su fallecimiento.
Estas tres visiones sirven para conocer un poco más a Panchito Alcántara, aquel hombre generoso, agradecido, benefactor, que dejó huellas en sus amores, en sus amigos de las galleras que solía frecuentar, en sus compañeros de tripulación y aventuras, así como en los diversos cargos que ejerció.
Recibió algunas distinciones que premiaron en cierta forma su dilatada trayectoria, como el Busto del Libertador (segunda clase), la Orden del Libertador, la Medalla Nacional de Instrucción Pública y Medalla Especial al Mérito concedida por la Asamblea Legislativa del Edo. Aragua, la de Comendador de la Orden de Ayacucho, de la Gran Cruz de las Fuerzas Armadas de Cooperación,  de la Orden de las Cinco Águilas Blancas, etc.
Ello no compensará nunca el servicio a la patria ni los años de exilio ni los deseos de libertad de aquel hombre de quien Cipriano Castro llegó a decir: “Cuando yo resuelva si es que lo decido, dejar el poder, Pancho es como si fuera mi hijo, será el más llamado a sustituirme”.
Veamos la versión de los cronistas.

NESTOR GERMAN RODRIGUEZ.


DOS NOMBRES Y UNOS CAÑONAZOS. Por GERMAN FLEITAS NUÑEZ, CRONISTA DE LA VICTORIA - ESTADO ARAGUA
GERMAN FLEITAS NUÑEZ
El general se llamó durante mucho tiempo FRANCISCO LINARES por ser hijo de doña TRINIDAD LINARES, trujillana nativa del pueblo de San Lázaro, avecindada en Turmero, unida por el amor al general FRANCISCO DE PAULA ALCÁNTARA, prócer de la independencia y héroe de la Batalla de Carabobo. Cuando su padre decidió reconocerlo y darle su apellido, FRANCISCO aceptó y prometió hacerle honor y llevarlo hasta los más altos sitiales pero puso como condición que seguiría usando de primero el apellido de su madre y de segundo el de su padre. Así se hizo y ese nombre figura  en las acciones de la guerra federal, como último presidente de la Provincia de Aragua y primero del Estado Aragua y como presidente de la República, cargo que ejerció hasta su muerte ocurrida el 30 de noviembre de 1879 y que trajo como consecuencia la tercera batalla de La Victoria.
El gran Demócrata Francisco había casado con doña Belén Estéves, de familia victoriana y tuvieron un hijo a quien el general quería ponerle el mismo nombre que él había llevado con tanta dignidad, pero con el inconveniente de que el apellido de su hijo debía ser ALCÁNTARA, verdadero apellido de su padre y no LINARES que era el de su abuela. Ni el general ni sus asesores legales encontraban la solución y como suele pasar, doña BELÉN quien era más inteligente que su marido, encontró la solución. “Pancho, nuestro hijo no se llamará FRANCISCO ALCÁNTARA ESTEVES como le corresponde, sino que llevará el mismo nombre tuyo; vamos a ponerle de primer nombre FRANCISCO; de segundo nombre LINARES (No como apellido sino como segundo nombre), luego tu apellido ALCÁNTARA y en lugar de ponerle mi apellido ESTEVES, que firme “hijo”  y así se llamará FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA HIJO, que es como tú quieres”.

Así se hizo y el vástago, a quien siempre llamaron PANCHITO ALCÁNTARA también llegó a ser general y fue el primer venezolano graduado en West Point donde solo podían ingresar norteamericanos o hijos de jefes de estado. Allí se graduó de artillero y cultivó la amistad de los futuros generales  Douglas Mac Arthur y George Smith Patton. Ejerció los cargos de Canciller y  Presidente del Estado Aragua.  Fue un buen vecino de La Victoria donde además de muchos amigos  tenía su casa en la calle Libertador, al lado de la cancha,  donde se encuentra hoy la entrada del Multijardín.  Conocimos a don Panchito en la ciudad y en su casa de Los Chorros en Caracas. Acumuló un valioso archivo personal y oficial que es un reservorio de la vida política de principios de siglo XX. Fue un gran conversador y vivía rodeado de amigos.  Cada una de sus conversaciones era una lección de historia contada con la pasión propia de los protagonistas. 


ACÁ VIVIO F.L. ALCANTARA
Era presidente del estado Aragua  cuando se produjo la cuarta gran batalla de La Victoria y solía referir   muchas historias y  anécdotas  de esa época. Contaba que en 1902 en la casa de corredor de pilares situada al final de la calle Candelaria (donde actualmente está el automercado “Los Criollitos”)  estaban reunidos los jefes del gobierno esperando el ataque de la llamada “Revolución Libertadora”  que comandaba el banquero y general Manuel Antonio Matos y que atacó a la martirizada ciudad en busca de la primera derrota infringida al imperialismo en Latinoamérica.  Habían instalado allí el Comando del gobierno Restaurador para estar cerca del ferrocarril. 


CIPRIANO CASTRO, J.V. GOMEZ Y F.L. ALCANTARA
En el corredor interno de la casa, sentados sobre un muro que lo separaba del patio, estaban sentados el general Cipriano Castro presidente de la República, el general Juan Vicente Gómez vicepresidente y en una poltrona situada en el corredor, el general Francisco “Panchito” Linares Alcántara, afeitándose. Lo rasuraba el célebre fígaro Escalona, barbero de los viejos victorianos. De pronto vino a interrumpir la conversación un intenso cañoneo disparado desde la hacienda “El Recreo” hacia la ciudad. El presidente general Castro comentó: “Empezó la fiesta “Pancho”, vámonos porque a mí en estos casos me gusta ver, oír y tocar”. Los tres generales fogueados en la guerra continuaron conversando sin inmutarse, pero quien se volvió como loco, fue el barbero.   Comenzó por recoger la ponchera, las brochas, los jabones y las navajas y cuando ya le quitaba el paño que le servía de babero a don “Panchito”, éste le dijo: “Termíname de afeitar Escalona no me vayas a dejar trasquilado”. El aterrorizado peluquero le contestó: “Pero general ¿Usted no está escuchando los cañonazos”? En ese momento, el general Gómez quien había permanecido callado sin mover un solo músculo, para tranquilizarlo le dijo: “Escalona, deje los nervios y termine de afeitar a Pancho porque si no, va a quedar muy feo y por los cañonazos no se preocupe, no les haga caso, porque esos cañonazos no son con Usted; esos son con nosotros.

EL RETRATO DE UN BENEMÉRITO. Por FRANCISCO (PANCHO) RODRIGUEZ, CRONISTA OFICIOSO DE TURMERO


FRANCISCO "PANCHO" RODRIGUEZ
Un personaje muy ligado a nuestra historia regional, en este larguísimo siglo que está en su despedida, es el general Francisco Linares Alcántara (Estéves), hijo único varón habido en el matrimonio del Gran Demócrata Francisco Linares Alcántara y Belén Estéves. Recién egresado de la Academia de West Point (Estados Unidos), inicia su carrera militar en el Ejército venezolano, siendo hombre de confianza del presidente Cipriano Castro; en su administración desempeña la Presidencia del estado Aragua en cuatro oportunidades: por decreto del 17 de octubre de 1900 (período provisional), lapso constitucional 1902-1904, mandato interrumpido por el estallido de la Revolución Libertadora, pacificado el país es reinstalado en su cargo por decreto del 1ro de marzo de 1904, siendo ese mismo año elegido para el período legítimo 1905-1907.

En los años de la Guerra Libertadora, El Restaurador Cipriano Castro hubo de enfrentar un ejército de 18.000 hombres, comandados por el mantuano caraqueño Manuel Antonio Matos. Las hazañas guerreras de Panchito Linares Alcántara, en ese convulsionado tiempo, son loadas en un discurso pronunciado por el coronel Andrés Pacheco Miranda el 5 de julio de 1904 en El Sombrero, entonces capital del distrito Bruzual, hoy esa población llanera del estado Guárico es cabecera del municipio Mellado, fragmentos de ese panegírico fue editado en la imprenta de Anselmo Sojo en Cagua, pieza épica rescatada del insolente olvido por el investigador histórico José Rafael Torres Pérez, reproducida con orgullo en estas páginas.

«Ilustre Municipalidad del distrito Bruzual:
Vosotros que decretasteis la colocación del retrato del Benemérito general Francisco Linares Alcántara, en el salón donde celebráis vuestras sesiones, merecéis las congratulaciones del digno pueblo que representáis, pues habéis interpretado fielmente los sentimientos de esos ciudadanos tas sufridos como heroicos.
El Gral. Alcántara, señores, Magistrado pulcro y correcto, militar aguerrido y valiente, se ha hecho acreedor a la confianza de sus gobernados por sus servicios desinteresados e importantes, prestados con lealtad a la Patria y a la causa Liberal.

El campo inmortal de La Victoria fue teñido con la sangre del bravo general aragüeño, y su espada victoriosa abrió paso a la falange Restauradora en las filas revolucionarias que resistieron en Camatagua.
Al empuje irresistible de su pecho las fuerzas pseudo libertadoras, atrincheradas en Guárico y Apure, se declararon en derrota y el pendón de Falcón y de Zamora lo flameó triunfante en el Palacio de Gobierno de San Fernando. Regresó al estado Miranda a tambor batiente y banderas desplegadas. En Bachaquero un cuerpo enemigo pretendió obstaculizarle la marcha y con sólo las primeras cargas de la vanguardia de su ejército, lo dejaron dueño del campo de batalla.

Bombardeó las inexpugnables posiciones de El Bautismo y El Rodeo y siguió al Guapo, donde su espada siempre victoriosa hizo surcos de luz al lado de su jefe el valiente Gral. Juan Vicente Gómez. Yo me siento orgulloso al contarme en el número de los soldados que combatieron en aquella sangrienta batalla, al lado del bizarro Gral. Gómez y del invicto Presidente de Aragua. El Cnel. Francisco E. Rangel hijo, se encuentra satisfecho, al ver a la ciudadanía de Bruzual, dando notaciones de adhesión hacia el progresista teniente del héroe de La Victoria y San Mateo».

En relación a la oratoria de Andrés Pacheco Miranda, debo una aclaratoria: Panchito Alcántara nació en Caracas, en la Parroquia Altagracia, afirmación que hizo ante mí su adepto Nerio Manuel López. En 1908, cuando Castro ya no podía zafarse de la maraña gomecista, nombra a Linares Alcántara presidente del estado Bolívar, en diciembre de ese mismo año, el destino de Venezuela era la suerte de Juan Vicente Gómez y el nuevo mandamás le designa Ministro de Relaciones Interiores, cargo que desempeña hasta el 29 de abril de 1912, siendo sustituido por el doctor César Zumeta. Permanece luego por 23 años en el exilio, estando cinco meses en un campo de concentración holandés. El 11 de agosto de 1929, en la aventura del Falke, desembarca en Cumaná como Jefe del Estado Mayor de la Revolución, acosado por las tropas de Gómez, anduvo cuatro meses en las montañas de Chiguana. En 1936 retorna al país.

FACTORIA REMODELADA POR ALCANTARA
El hombre que por muchos años gravita en la política aragüeña, es designado por el presidente López Contreras, el 11 de noviembre de 1938, para ejercer por quinta vez la Primera Magistratura del estado, manteniéndose en el cargo hasta el mes de mayo de 1941. Su administración dejó huellas en Turmero, en el arreglo del Mercado Público, la construcción del Comedor Escolar y el Dispensario Buznego Martínez, rebautizado en el gobierno de Pérez Jiménez como Puesto de Salud Josefina Martínez Rui de Díaz González. La obra del gobierno alcantarísta fue defendida por Nerio Manuel López, en folleto editado en 1944, bajo el título de «Admoniciones al viento». Fallece en Caracas el 28 de abril de 1958, sobreviviéndole su esposa María Azpúrua Alcántara de Alcántara. De él escribió su hijo Francisco Segundo Alcántara: «Tengo la seguridad de que Dios no lo ha de condenar ni por desleal, ni por ladrón, ni por cobarde».

GOBERNADOR FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA 1907-1910. Por AMERICO FERNANDEZ - Cronista oficial de Ciudad Bolívar.
AMERICO FERNANDEZ
El general Francisco Linares Alcántara fue electo presidente del estado Bolívar para el trienio constitucional 1907-1910, pero gobernó exactamente un año, pues, Juan Vicente Gómez, al destronar a Cipriano Castro, lo absorbió como su Ministro de Relaciones Interiores.

Francisco Linares Alcántara, político y militar egresado de la Academia de West Point, era nativo de Altagracia de Orituco (Guarico /18.3.1876) Para diferenciarse de su padre homólogo, quién fue Presidente de la República (1877-1878) aceptaba el apodo de “Panchito”.

Durante su gestión, el Estado Bolívar y todo el sur sufrió un crudo y prolongado verano que afectó la navegación hacia arriba y empobreció la cosecha de sarrapia. Entonces                 también comenzaron materializarse las dificultades para la explotación del balatá, pues destruidos los árboles de las zonas más próximas, se tenía que ir muy lejos a buscar la savia, precisamente cuando el mercado internacional estaba saturado y habían mermado los precios.        
Vino a sumarse a tales males la epidemia de peste bubónica en la Guaira y el decreto del gobierno de Trinidad cerrando los puertos de aquella Isla a los Barcos Venezolanos, con el consecuencial perjuicio para el Comercio y la Economía General del Estado y  del resto de la región Sur. Incluyendo Amazonas (Río  Negro), donde entonces gobernaba Horacio Luzardo, reemplazado a mitad de año por el General. Manamá.
Sin embargo, los ajustes presupuestarios no impidieron que se decretara y comenzaran los trabajos de construcción de las aceras y cañerías de desagüe de las casas de la Ciudad; la instalación completa de un equipo de alumbrado de gas acetileno en la Biblioteca del colegio de varones; una alcantarilla de concreto en el canal de desagüe de la laguna;  de refacción del salón de la jefatura Civil y del cuartel de policía que entonces quedaba en una sección de la cárcel vieja; adquisición de mobiliario para el Palacio Episcopal; trabajos de relleno en la Avenida El Porvenir y Plaza Farreras; reparación de la calle Santa Ana al Cementerio; ejecución de los retratos  al óleo de los próceres de la Independencia, General Pedro León Torres, Fernando Peñalver, Eusebio Afanador y Juan Vicente Cardozo para ser colocados en la casa del Congreso de Angostura.
Creación de una estación de policía en los Morichales (así se llamaban diversos caseríos alrededor de la Ciudad), a cargo del Coronel Eleazar Carrillo. Se la dotó de bestias para el recorrido, toda vez que el único medio de transporte rural rodante de entonces eran los carros de dos ruedas tirados por bueyes, popularmente conocidos como ruletos. En la ciudad el transporte rodante era relativamente más avanzado. Coches tirados por caballos: el Famosos Victoria y el  Fheatón sin capacete. Había incluso un Ómnibus  que por falta de vías adecuadas,  se limitaba a llevar  pasajeros desde el Oasis, en la calle Orinoco donde también quedaba  la cantina la Isla, de J. Ramón Núñez, hasta el  hipódromo  y ofrecer paseos de seis a  cuatro de la tarde. Su dueño o administrador, Francisco Piraldi, inauguró posteriormente una ruta  nueva  hasta  Morichal el Prado.
De manera que, primero que el automóvil, llego a Ciudad Bolívar el Ómnibus,  gracias al auge económico  dado no solo por la sarrapia y el caucho, sino también  por la explotación de los yacimientos auríferos  de el Callao.                                                                                                                                                                                    Ciudad Bolívar estaba en buena tónica comercial, cultural y gremial. El Teatro Bolívar se abarrotaba con la puesta en escena dentro de una programación llamada Martes Elegantes, de las obras La Tosca, La  Esposa del Vengador, Las Campanas de Carrión, El loco, Dios y el Drama de Fedora, todas interpretadas por Emilia Montes, primera actriz de la empresa teatral de Teófilo Leal que andaba en gira por las principales ciudades de Venezuela.

De ese tiempo es la “Sociedad Cooperativa de Ahorros “, pionera del sistema de ahorros bancarios en Venezuela, fundada por connotados señores como Bracho Albornoz , Guillermo Lange , Tomás Carrasco , J. E  Sánchez Afanador y Arístides  Rengel.


PLAZA FARRERAS
Del tiempo de Linares Alcántara  es también la plaza Farreras de Ciudad Bolívar. El General ordenó su construcción en forma de abanico. Se necesitaron  tres mil carros de tierra para la explanación del lugar. Las aceras fueron hechas con cemento romano, medio metro por encima del nivel de la  calle, pero no tuvo el tiempo suficiente en la Presidencia  del Estado para concluirla e inaugurarla, porque otro  destino mayor lo aguardaban.

El 23 de noviembre de ese año, el Presidente de la República Cipriano Castro se vio obligado a pedir permiso para viajar a Europa, específicamente Alemania, donde debía   tratarse una afección renal aguda, Su compadre y compañero de lucha en el camino de la restauración, General Juan Vicente Gómez, primer Vicepresidente, fue llamado para sustituirlo y ya sentado en la silla de Miraflores, para beneplácito de las potencias que nada querían  con el Presidente enfermo, decidió cambiar  las cosas  sin tener porqué darle cuenta a su antecesor.

El pretexto fue una conjura contra la vida del Presidente encargado, Juan Vicente Gómez, cuyo principal indicio estaba en un supuesto telegrama enviado por Castro al Gobernador de Caracas, Pedro María Cárdenas, con el siguiente mensaje: “La Culebra se mata por la cabeza”
El 20 de Diciembre, el General  Gómez, se dirige a la nación anunciando su decisión de cambiar el gabinete tras  debelarse una conjura fraguada contra su vida y porque “algunos pocos ciudadanos  que llamándose  íntimos amigos de Cipriano Castro han  obstaculizado el cumplimiento de mis deberes”. Justificado de esta manera el golpe, Venezuela tenía nuevo mandatario. Unos salieron  y otros llegaron  o fueron ascendidos como el General Francisco Linares Alcántara, Presidente del estado Bolívar.

Linares Alcántara  dejo al Estado Bolívar el 7 de Diciembre luego de embarcarse en el  vapor manzanares con destino a la Guaira. Por corto tiempo informaría al diario  El Luchador, pero se quedó como integrante en el nuevo Gabinete en el Ministerio de  Relaciones  Interiores.  Su lugar fue ocupado por el Dr. Antonio María Delgado, primer Vicepresidente del estado, quien ratifico al Gral. J. Campbell Acosta, como Secretario General del Gobierno.

Los otros miembros del Gabinete fueron: Dr. Francisco Gonzáles  Guinán, Ministro de Relaciones Exteriores: Gral. Régulo L. Olivares, Ministro de Guerra y Marina: Gral. Rafael Carabaño, Ministro de Fomento: Dr. Roberto Vargas, Ministro de Obras Públicas: y Samuel Maldonado, Ministro de Instrucción Pública.

El golpe de Gómez contra Castro en ausencia, ocurrió cuando las aguas territoriales de Venezuela estaban asediadas  por cruceros de la Marina Real Holandesa, los cuales ya habían  entrado a algunos puertos y ejecutado actos de registro a mano armada en naves mercantes, con propósitos deliberadamente hostiles.
El cambio gatopardeano del poder acabó contra la agresión de países europeos con los cuales Venezuela  estaba en deuda. Gómez prometió  cancelar  hasta el último centavo y no fue promesa vana. Seguramente su Gobierno estuvo  respaldado por las potencias extranjeras.  Cinco días después del golpe, fondeó en el Puerto de la Guaira, el Delphin,    buque de guerra americano, enarbolando el pabellón de Venezuela y saludando con disparos de ordenanza. Ese mismo día. Thomas Washington, capitán  del buque,  subió con toda su oficialidad a saludar a Gómez  en  Miraflores.

Pero no todo fue color de rosa, el Presidente  de Guárico, Luciano Mendibel,  se alzó contra Gómez en calabozo y luego de asesinar al comandante de armas, se apodero del parque y proclamó a Nicolás  Rolando como jefe de la Revolución. Perseguido  por fuerzas leales, huyo a San Fernando.
Quienes  manifiestamente se opusieron a la actitud de Gómez, fueron perseguidos y detenidos  y para darle sustentación al golpe e inhabilitar a Castro, toda vez que el simple telegrama no constituía prueba fehaciente, fue enjuiciado por la muerte  del conspicuo  general de la revolución federal, Antonio Paredes.
Comenzó para Venezuela un nuevo tiempo dictatorial con un solo caudillo: Juan Vicente Gómez.   El forzoso  heredero del trono sabía dónde le apretaba el zapato que calzaba: 42 anchito.

Venezuela entonces contaba 2.654.000 habitantes y una deuda de 225 millones de bolívares que acreedores como Holanda e Inglaterra no toleraban; pero la explotación petrolera, aunque tímidamente,  había comenzado un año antes.

Muerte de Linares Alcántara. El 28 de abril de 1958, a los 82 años de edad, y en la más absoluta pobreza murió el General Francisco Linares Alcántara, poniendo fin a una generación familiar vinculada a las acciones político – militares de Venezuela republicana.

Era hijo del Presidente de Venezuela “El Gran Demócrata” Linares Alcántara y nieto del prócer de la independencia Francisco de Paula Alcántara.  Fue el primer venezolano en cursar estudios en la famosa academia de West Point, de donde salió graduado de oficial en 1897.

Su figuración política acontece durante los gobiernos de Ignacio Andrade, Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, López Contreras y Medina Angarita.

Fue gobernador de los estados Aragua y Bolívar durante el Gobierno de Cipriano Castro y encabezó, no obstante, un movimiento llamado “La Conjura” para sustituirlo cuando se supo que estaba enfermo.  A requerimiento de Castro la Asamblea Legislativa  lo  nombró  Presidente  Constitucional  del  Estado Bolívar  para  el trienio 1908 – 1910, pero sólo ejerció durante un año porque el General Gómez, una vez consumado el golpe contra Cipriano Castro que se hallaba enfermo en París, lo designó Ministro de Relaciones Interiores.  De esa época data el primer mapa del Estado Bolívar, el empedrado de la calle Orinoco y  el decreto de construcción de la Plaza Farrera.

Linares Alcántara ejerció  la cartera de Interiores hasta 1913 cuando tomó el camino del exilio para regresar en la expedición del “Falke” comandada por Ramón Delgado Chalbaud, en agosto de 1929.  La expedición de Delgado Chalbaud contra la dictadura de Gómez fracasó al ser abaleado éste durante su desembarco por el puerto de Cumaná.

Presidió la comisión que seleccionó el proyecto para lo que es hoy La Planicie, asiento del Ministerio de la Defensa.  Durante los Gobiernos de López Contreras y Medina desempeñó importantes cargos, entre ellos las Gobernaciones de Aragua y Miranda.


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Rodríguez, Efrén (2018). Notas Geográficas de Turmero. En: E. Rodríguez y NG. Rodríguez. Colección Memorias Históricas Digitalizadas de Turmero, N° 60. Turmero, Estado Aragua (Venezuela): Edición Propia. Disponible en: https://www.facebook.com/groups/280718592329685/482452345489641/.

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