miércoles, 20 de septiembre de 2017

JOSE GREGORIO VALERA – Nacido en Turmero- Presidente Provisional de Venezuela




AUTOR



Néstor Germán Rodríguez, oriundo de Turmero-Estado Aragua, se formó en los centros educacionales de la entidad, se graduó de Licenciado en Administración. Prestó servicio a la empresa privada y pública. Representó a Venezuela en el Comité de Artesanías del Sistema Económico Latinoamericano. Fue Diputado a la Asamblea Legislativa de su estado natal al que también representó en el soberano Congreso Nacional. Durante un buen tiempo se dedicó al ejercicio profesional de la profesión como consultor empresarial. Escribió centenares de artículos de opinión en la prensa regional. En sus ratos libres se dedicó a escribir, son más de cincuenta cuentos infantiles y catorce libros, algunos de los cuales publicados en nuestra colección bibliográfica a donde añadimos ahora  este de JOSE GREGORIO VALERA.

Depósito legal
Derechos  de autor reservados



INTRODUCCION:
Cuando consultamos en libros y redes sociales sobre la vida de JOSE GREGORIO VALERA es común conseguir con afirmaciones como esta: “Es uno de los personajes históricos del país menos conocidos y recordados. Ignorándose en gran medida muchos aspectos de su vida”. Otros ilustres intelectuales  dicen frases como estas: “Se desconoce tanto su lugar de nacimiento como de fallecimiento así como también la época relativa a su juventud”.
Lo que si es cierto es cuando se dice: “Es un nombre muy poco conocido en la historia de Venezuela a pesar de haber ocupado el mayor cargo público del país”. Conclusión: Los historiadores no se han ocupado de él.

CAPITULO I
NACE EL DESCONOCIDO:


IGLESIA NUESTRA SEÑORA DE CANDELARIA-TURMERO

Cuando en Venezuela la situación política estaba complicada después de la guerra de independencia, ya que se comenzaba a hablar de la separación de la Gran Colombia. Y en el pueblo de Turmero todo transcurría con sus pobladores dedicados a las tareas agrícolas y comerciales en su mayoría, aunque  como siempre las festividades en honor a la Virgen de Candelaria habían dejado la conocida resaca de principios de febrero cuando se sucedían cualquier tipo de situaciones por el libertinaje de siempre; nace el 11 de marzo de 1826, un niño que le pusieron como nombre JOSÉ GREGORIO, hijo de Candelaria Valera, vecina de la localidad, y del Coronel Francisco de Paula Alcántara que había llegado a esta población nombrado por el Libertador Simón Bolívar como Comandante de los Valles de Aragua, aunque ya retirado. Alcántara fue también el Padre de Francisco Linares Alcántara, hermano mayor de José Gregorio. La señora Candelaria era prima de Trinidad Linares, la madre de Francisco. Algunos investigadores afirman que estas primas llegaron a Turmero desde San Lázaro en el estado Trujillo cuando acompañaron a los soldados en la Campaña Admirable como ayudantes de cocina y otros menesteres. Otros afirman que eran oriundas de Turmero.
Como todos los niños José Gregorio fue presentado en el registro civil por su madre quien le dio su apellido Valera por razones del matrimonio del Coronel Alcántara que se lo impedía, fue bautizado en la Iglesia Nuestra Señora de Candelaria. Donde posteriormente recibiría enseñanza de primeras letras e hiciere la Primera Comunión.

Esta es la Partida de bautismo:

“En diez y ocho días del mes de Marzo de mil ochocientos veinte y seis años, yo el infrascrito cura coadjutor de Turmero Bauticé solemnemente, puse santo óleo y crisma y di vendiciones (sic) según el Ritual Romano a José Gregorio que nació a once del corriente, hijo natural de Candelaria Valera. Fue padrino el Coronel Francisco Alcántara a quien advertí el parentesco espiritual y obligaciones de que certifico. Pbro. Juan Vicente Cisneros”.
Obsérvese el detalle que el Padre fue el padrino.
Sus hermanos fueron los hijos legítimos del General Alcántara:
Merced María, José Tomás (enajenado), Ramón (abogado), Teresa y Vicenta Alcántara Millón.
Los hermanos naturales fueron, uno de nombre Manuel Alcántara que fue General. Francisco de Paula Linares que murió a los días y Francisco de Paula Linares Alcántara quien fuere Presidente de Venezuela.
Fue criado en medio de una Venezuela donde el poder militar era evidente, además teniendo la influencia de su Padre que se manejaba en ese medio a pesar de estar retirado.
En aquellos años de 1830, Turmero era un pueblo de vocación agrícola, principalmente con el cultivo de café. Se producía un proceso de despojo y usurpación de tierras a las comunidades indígenas, de esa forma se fundaron nuevas haciendas y las transacciones de esclavos menores de 30 años era una característica. Esta situación moldeaba la personalidad de los niños ante las injusticias, aunque una ley permitió luego la compra de la libertad por fuga o por gracia de los dueños, parece increíble, pero así fue. También se identificarían porque su madre era una mujer de color.
Turmero, como la mayoría de nuestros pueblos, vivían en base a las épocas del año, además de las fiestas patronales, se celebraba con gran devoción la semana santa, las cofradías en honor a las imágenes se organizaban para participar. El carnaval era motivo de alegría contagiosa, ya se usaban las carrozas y hasta se elegían las reinas. Los bailes populares y los fuegos artificiales existían. Ni hablar de las navidades donde se adoraba al Niño Dios y las familias se reunión para la cena pascual y para recibir el año nuevo. Los muchachos de la época, incluyendo a José Gregorio Valera, disfrutaban de estos acontecimientos. Así fue creciendo, con amistades de su terruño, con sus tíos y primos, con sus vecinos. Su Padre, quien luego sería un prócer de la independencia,  a través de su hijo mayor de nombre Ramón, velaba por la educación de los hijos naturales.   .
Alcántara tenía buenas relaciones, amigo personal de Simón Bolívar y de Santiago Mariño, dentro de tantas otras figuras de la gesta emancipadora. Era evidente la diferencia entre el Presidente José Antonio Páez y el Padre de José Gregorio, el General Alcántara, por ser este bolivariano.
Desde Turmero estos jóvenes pueblerinos observaban los aconteceres, del progreso que se pregonaba en Caracas, solo llegaban residuos a este pueblo de doctrina.
Eso sí había un auge cultural, más dado por el talento de sus hombres y mujeres que por otro apoyo. Militarmente estaban divididos, Páez tenía controlados a los federalistas que se fueron organizando. Aunque los liberales en Aragua, con el viejo Alcántara al frente, tenían marcado a Páez que frecuentaba mucho a Maracay.
Se comenzó a escuchar de Antonio Leocadio Guzmán y de la línea editorial de “El Venezolano” sobre hombres nuevos y del principio alternativo del poder. Se proliferan así  los medios de comunicación.
En ese entonces, o se era conservador o se era federalista, o se era militarista o civilista, y como buenos provincianos los turmereños simpatizaban por el  grupo federalista.
Los militaristas toman  el 8 de julio de 1835 los cuarteles de Caracas para derrocar al Doctor José María Vargas, se llamó la Revolución de las Reformas; pero J.A. Páez aprovecha y retoma al poder aunque no había participado en la revuelta encabezada por Mariño; el viejo Alcántara por otra parte, padre de José Gregorio, quien si participó,  se refugia en su territorio aragüeño después de la derrota capitalina. Estos hechos fueron orientando la perspectiva política de estos adolescentes.
Gobierna Carlos Soublette y nace el Partido Liberal que debe enfrentar al candidato del Caudillo José Antonio Páez que tiene bajo la manga el nombre de José Tadeo Monagas. Por primera vez se oye el nombre de Ezequiel Zamora dentro de los insurrectos. El odio y la diferencia entre los venezolanos se acrecientan. Monagas consigue la Presidencia y Antonio Leocadio Guzmán es condenado a muerte, finalmente es desterrado de por vida. Monagas trata de congraciarse con los liberales y permite el regreso de Antonio Leocadio y lo nombra Ministro de Relaciones Interiores que entran a formar gobierno en apariencia.
En los Valles de Aragua prevalecían los federalistas ya para 1846. Aragua fue siempre un centro para la conspiración.   Se instalaban para entonces las Sociedades Liberales con Santiago Mariño al frente.
En Turmero había diferencias a quien apoyaban en las elecciones, esto lo relata Oldman Botello asi: “…los oligarcas de esta ciudad no se habían puesto de acuerdo si apoyaban a José Tadeo Monagas o al Padre Blanco, pues en la reunión donde se decidía la  el Padre Blanco obtuvo 37 votos y  19 Monagas.”
El día de las elecciones hubo tumultos porque a Zamora lo inhabilitaron para participar como representante nacional. Santiago Mariño si  obtuvo un triunfo por la ciudad de La Victoria, lugar donde  se estableció la Diputación Regional. Fueron unas elecciones amañadas donde se elegiría al Presidente de la República y los parlamentarios a todos los niveles. Los candidatos liberales de Turmero fueron Mauricio Pérez, Joaquín Olmos y Agustín Benítez, aunque los oficialistas arrasaron
En 1948 el congreso resuelve por mayoría Paecista, enjuiciar a Monagas y el enfrentamiento es serio. Se produce el asalto al Congreso  con muertos y todo. El Congreso queda en suspenso y la crisis política se acentúa.
Para ese año se crea la provincia de Aragua con sede en La Victoria. Estaría conformada por los cantones Victoria, Turmero, Cura y San Sebastián.

Pero, qué pasa con Valera? Según el historiador Pedro Modesto Bolívar  dice que José Gregorio Valera: “Ingresó a las milicias desde muy joven…”. Con apenas 23 años estaba en Turmero sirviendo como militar, preparándose desde el punto de vista castrense para sucesos reales. El cuartel de Turmero, estaba ubicado al norte de la plaza La Alameda, rodeado de la familia y vecinos transcurrían los días.
Junto a su hermano  Francisco Linares Alcántara, comienza su carrera militar, ambos se llevaban muy bien y se tenían  gran estimación, permanecieron siempre unidos en las luchas federales y en el ejercicio de cargos de altas responsabilidades. Con perfil bajo fue abriendo surco en las artes militares y la política que eran compatibles.

CAPITULO II
LA TRADICIÓN MILITAR ES HEREDADA

 

José Gregorio Valera fue casado con Susana Hernández de  Valera, de quien enviudó. Se conoció solo un hijo suyo, el coronel Benito  Valera, turmereño como su padre y fallecido en La Victoria.
Muere el Viejo Alcántara en 1848, a este entierro concurren sus amigos de la gesta libertaria, se le rindieron los honores militares. Sus hijos e hijas, nietos y demás familiares estuvieron presente. El viejo Alcántara murió cumpliendo su deber como ciudadano y como guerrero, nunca dejo de estar con la familia a quien siempre atendió por igual, promovió la unión familiar sin distingo; tampoco dejo de cumplir con sus compromisos patrióticos. Esa fue la herencia dejada a los hijos y nietos.
Mientras tanto Páez, el rey de los araguatos, ya desgastado, se alza sin resultados, es puesto preso. La pugna se había extendido, ahora se sumaron las diferencias entre comerciantes y agricultores, entre la gente de los pueblos y los caseríos. Lamentablemente se instauraban las diferencias entre los venezolanos. Los liberales amarillos estaban enchufados en el gobierno. La dinastía Monagas gobernaba. Lo sustituye otra vez José Tadeo y modifica  en 1857 la constitución de 1830.
Fue ascendiendo Valera en su jerarquía militar a medida que participaba en escaramuzas contra grupos subversivos y acciones militares.  Tuvo oportunidad de pertenecer a ejércitos comandados por Mariño y otros próceres. Participó en muchas acciones militares.
Siendo Presidente José Gregorio Monagas  el 20 de mayo de 1854, el edificio denominado La Factoría en Turmero, al frente de la plaza, es entregado al Municipio para actividades de mercadeo agrícola.
El 11 de abril de 1856 se creó el Cantón Mariño quien había fallecido en 1854. Lo conformarían Cagua, Santa Cruz y Palo Negro. Turmero quedaba con San Mateo como Cantón.
Valera por una u otra razón, estaba cercano al poder nacional y regional. Los federalistas rondaban las esferas gubernamentales.
Para 1856 los más importantes propietarios de tierras en Turmero eran: Mijares, Tovar, Hernández, Borges, Rodríguez, Castro, Santamaria, Fermín Toro y Ramos.
El fotógrafo húngaro Pál Rosti pasa por Turmero en 1857 y toma las primeras fotografías en estas tierras venezolanas, incluyendo al majestuoso Samán de Guere. Conversa con los vecinos y hace una radiografía de los habitantes. Fue todo un acontecimiento.
Para ese entonces surge el nombre de Julián Castro como una salvación castrense frustrada para gobernar al país, porque su gobierno además de gris, era considerado producto de una insurrección militar no democrática.
Luego tenemos que Manuel Felipe de Tovar se encarga de la Presidencia de manera momentánea. Los liberales o federales, ante tanta incertidumbre, abandonaron  paulatinamente las posiciones de gobierno.
Turmero era un pueblo de vanguardia, no escapaba a las divisiones políticas, acá convivían  liberales y conservadores. Cuenta Andrés Pacheco Miranda que en la batalla de Santa Inés en 1859, los constitucionalistas se enfrentaron a Zamora, al frente estuvo el Gral. Pedro Etanislao Ramos, oriundo de Turmero y muchos turmereños participaron y salieron derrotados, regresando algunos heridos, dentro de ellos Baldomero Guzmán y  Emeterio Sarco, hijos de la tierra musical.
En 1859 Aragua estaba ya en manos de los federales. José Gregorio Valera  a sus 33 años de edad ya había escalado rango militar a fuerza de combates y méritos propios.
En 1862 en toda Aragua dominaban los federales.
El 1863 se firma el tratado de Coche, José Gregorio Valera  estaba adherido al bando liberal. El nuevo Presidente sería Juan Crisóstomo Falcón, muy cercano a Francisco Linares Alcántara y José Gregorio Valera, hasta por vínculos afectivos. Falcón en 1864 fue el padrino de la boda de Francisco y Belén Estévez.
Ese mismo año 1864 Linares se vio obligado a renunciar a la Presidencia del Estado Aragua por presiones políticas que alegaban mala administración, todo por intereses de otro tipo que obligó la presencia del Presidente  Juan Crisóstomo Falcón para poner orden.
En 1866 se contrató la carretera Turmero-Chuao que según los técnicos era más largo,  pero más favorable que el de Maracay- Choroni. Nunca esta vía terrestre de montaña se construyó. Los hermanos Linares y Valera conocían muy bien las rutas de  Las Trojas y Portapan por el río Polvorín o el Pedregal a donde frecuentaban los turmereños en busca de los alimentos  traídos por bestias y campesinos e indígenas desde la montaña.
En 1868 se lleva la capital a Villa de Cura, todo se hacía a conveniencia militar.
José Gregorio Valera participó en varias acciones de guerra, y pasado algún tiempo ya se había destacado como federalista, cuando el 6 de enero de 1868, junto con el General José Sánchez y con tan solo 200 soldados, derrotó a los Generales Desiderio Escobar y Pedro Nolasco Arana, gente de José Tadeo Monagas quienes contaban con 600 hombres, en un combate en Turmero, durante la revolución Azul.
Valera participó en varios de los conflictos armados que caracterizaron a la década del 60 del siglo XIX, destacándose como militar en la lucha contra la Revolución Azul de José Tadeo Monagas.
Así relata Pedro Modesto Bolívar el combate de San Casimiro en 1870: “El General Francisco Linares Alcántara mando a sus hermanastros José Gregorio Valera y el General Manuel Alcántara, al frente de un cuerpo del ejército, para que deshicieran una concentración de fuerzas que los conservadores habían llevado a efecto en San Casimiro, jurisdicción de Aragua. 800 hombres comandaban dichos generales cuando fueron víctimas de una emboscada el 2 de noviembre, pereciendo en la misma, el General Manuel Alcántara y quedando Valera como único jefe de las tropas, logrando con ellas una nueva victoria para la causa liberal, pues tomó la plaza de San Casimiro, después de un breve; pero reñido combate.”
También acompañaron a Guzmán Blanco en la Campaña de Apure, la batalla decisiva se efectuó el 5 de enero de 1872 y tomaron la plaza de San Fernando. Con esta batalla quedaba vencida «la oligarquía», como decía Guzmán Blanco.
Se crea el Estado Guzmán Blanco en 1873. La entidad federal fue bautizada en honor al Ilustre Americano, con el simple cambio de nombre de la entonces provincia de Aragua (conformada en estado federal por medio de la constitución de 1864). Comprendía los territorios de los actuales de Aragua, Guárico, Miranda, Nueva Esparta y el departamento Vargas del Distrito Federal.
José Gregorio Valera fue luego presidente del estado Guzmán Blanco.

CAPITULO III
JUNTOS POR SIEMPRE


FRANCISCO LINARES ALCANTARA- PRESIDENTE DE VENEZUELA

Acompañó a su hermano Francisco de Paula en todo, era su hombre de confianza. La responsabilidad era compartida.
Fue un militar notable se enfrenta al alzamiento militar de José Ignacio Pulido, entre otras acciones bélicas. Pulido se alzaba a cada rato. Paradójicamente el Presidente Linares Alcántara lo amnistía en 1877.
Cuando el septenio de Guzman Blanco va llegando a su fin, se le crea un problema a Guzmán sobre la sucesión, llama a elecciones y se inscriben sus principales tenientes adherentes que aspiran, dentro de ellos Francisco Linares Alcántara quien logra vencer en elecciones democráticas. Su hermano José Gregorio Valera es pieza clave para lograr el voto de los venezolanos, recorren el país y luego de una acertada estrategia alcanzan la victoria.
No era nada fácil sustituir a Guzmán quien tenía todo el poder militar a su lado, y sobretodo el control de los medios de comunicación. Valera era el hombre de confianza del Presidente Linares Alcántara.
Linares tenía las intenciones de modificar la Constitución que estaba hecha a la medida de las intenciones de Guzmán para eternizarse en el poder. Esto provocó, la fuerte reacción del partido liberal, cuyos miembros se retiraron del gobierno, generándose una crisis política.
Ante la aguda circunstancia y las presiones recibidas, Linares decide decretar una amnistía general y solicitó una Asamblea Constituyente, pero el destino le tenía preparada una mala jugada, contrajo una enfermedad que le afectó los pulmones. En efecto el 30 de noviembre de 1978, muere Linares en La Guaira extrañamente en un oscuro cuarto de la Casa Guipuzcoana en el Oriente de La Guaira, posiblemente de un cuadro neumónico.
La tesis del veneno inyectado en una lechosa cobró mucha fuerza; mayor fuerza cobró la versión que le dieron un veneno traído de Europa en un vino que tomó en un agasajo que le ofrecieron en Puerto Cabello, siendo muy evidente por los hechos vinculados al hecho antes y después del infausto suceso; el diagnóstico médico determinaba que la razón de su muerte había sido una afección bronquial, durante un viaje a la Guaira, que lo forzó a guardar reposo, tras lo cual fallece, al cabo de nueve días. Tras la muerte de Linares Alcántara, el presidente de la Alta Corte Federal, Jacinto Gutiérrez, asume la presidencia y posteriormente en diciembre de 1878, la Asamblea Constituyente designa como primer designado presidencial a José Gregorio Valera, ocupando la primera magistratura de forma provisional hasta las elecciones venideras en 1879.
Una vez en el cargo, Valera se centró en continuar el distanciamiento con Guzmán, al acercarse aún más a los opositores de Guzmán Blanco, para así fortificar su posición, igualmente permitió que los estudiantes continuaran manifestando y oponiéndose públicamente al Ilustre Americano, pero lo cierto es que no solo sería incapaz de siquiera debilitar el predominio guzmancista, sino que sería testigo del regreso de Guzmán Blanco al país.
Aprovechando la ocasión de inestabilidad creada por el cambio presidencial, y apoyándose en la excusa del maltrato dado al “caudillo” Guzmán, se alzó en Valencia el General Gregorio Cedeño, guzmancista por los cuatro costados y resentido por la gestión de Alcántara, que abrió las puertas a los opositores del “Ilustre Americano.
En Febrero de 1.879 se enfrentan personalmente a Valera en La Victoria en lo que se conoce como la “Revolución Reivindicadora”. Aun cuando esta batalla no tuvo decisión favorable para ninguno de los bandos. Ante la superioridad de las fuerzas de Cedeño, Valera prefiere enviar un parlamentario y negociar la entrega de la plaza y el poder, lo que se concreta el 13 de Febrero de ese mismo año.
En 1.880, Valera es acusado por la muerte del General José María Gualdrón, caso por el que se le sigue juicio, saliendo absuelto de dicha acusación.
Algunos, más como burla que otra cosa, dicen que vinieron a Turmero a buscar el sucesor de Linares Alcántara y encontraron a su hermano y se lo llevaron a Caracas, cuestión totalmente falsa porque José Gregorio Valera había sido Ministro de Guerra y Marina,  Presidente del estado Guzmán Blanco, capital La Victoria, en 1877. El 11 de diciembre de 1878, organizó la Convención Constituyente que convocó el presidente Francisco Linares Alcántara para llevar a cabo una reforma de la Constitución.
José Gregorio Valera fue el presidente de Venezuela en 1878.
La Revolución Reivindicadora fue una guerra civil que ocurrió en Venezuela entre el 29 de diciembre de 1878 y el 13 de febrero de 1879 entre los partidarios y detractores de Antonio Guzmán Blanco, que culminó con la victoria reivindicadora y su regreso al poder.
El 13 de febrero de 1879 más de 14.000 soldados de la Revolución Reivindicadora entraron en Caracas, al mando del general Gregorio Cedeño, y proclamaron a Antonio Guzmán Blanco como presidente de la República, quien asumió el poder el 25 de febrero.
El Congreso declaró presidente a Guzmán en marzo de 1880, y hasta 1882, cuando es reelegido hasta 1884 por el Consejo Federal.

CAPITULO IV

EL REGRESO AL TERRUÑO


JOSE GREGORIO VALERA

Valera decidió regresar a su pueblo abandonando la actividad castrense, para dedicarse al comercio y sobre todo, a la agricultura y la cría, en la finca de un familiar que algunos señalan como de su propiedad llamada “Sabana de Paja” o “El Onoto”, ubicada al norte de Maracay.
Ya retirado, desde los valles de Aragua, pudo observar como en abril de 1881 el busto del General Santiago Mariño, epónimo del entonces Departamento, fue colocado en la plazoleta de su pueblo.
“El 31 de mayo de 1881, el Presbítero Francisco J. Arato (natural de Padua, Italia) bendice y consagra en El Calvario una capilla que había dejado inconclusa el padre Gregorio Rodríguez; medía 19 metros de largo por 8 de ancho. En ella se celebraba el culto católico conocido como viacrucis”. Así lo refiere Francisco Pancho Rodríguez
El lapso entre 1879 y 1884 se conoce como el quinquenio. En ese período Guzmán aplastó cinco intentos de golpe. Al finalizar el quinquenio, Guzmán "sugirió" para sucederlo a Joaquín Crespo, para el bienio 84-86.
En 1881 se estableció en la constitución que las regiones de Miranda, Guárico, Nueva Esparta y el departamento Vargas del Distrito Federal se anexarían al estado Guzmán Blanco como finalidad de un nuevo proyecto de división territorial por medio del cual el país redujo el número de veinte estados a nueve. Esto permaneció así hasta 1889, un año después de que Antonio Guzmán Blanco dejara el poder definitivamente, cuando se decidió en una nueva reorganización territorial, renombrar a este ente federal con el nombre de “Estado Miranda”, excluyendo de esta nueva disposición lo que era la provincia de Aragua. Así Aragua quedaría fuera de esta nueva distribución político-territorial pero ganando el nombre de Estado Aragua y eliminando definitivamente la existencia del Estado Guzmán Blanco.
Valera ve pasar los gobiernos impuestos por Guzmán Blanco que dieron en 1888 lugar al civilismo de Rojas Paúl, hombre considerado honesto, educado y progresista, no faltaron  las insurrecciones y hasta el derrumbamiento de las estatuas del caudillo luego de su muerte en julio  de 1899.
Después de Rojas Paul vino la presidencia de Andueza Palacios ya en 1890, este ligado a la familia Alcántara. El General Crespo vuelve con su Revolución Legalista. Aparece la figura de “El Mocho” Hernández que desestabiliza al gobierno y viene la figura de Ignacio Andrade. Cipriano Castro se erige como la figura estelar de principios de siglo, los andinos toman el poder.
Durante todo ese tiempo, más de veinte años, el General en Jefe en situación de retiro José Gregorio Valera adquiere algunas propiedades, sobretodo casas en Turmero, algunas en la calle El silencio y otra en la Calle Candelaria; así estabiliza modestamente su patrimonio personal producto de su dedicación al campo. Muchos de sus conocidos llegan a altos cargos, algunos con lazos familiares y otros miembros de su tendencia política. Esto lo favorece en cierta medida.
En la página del Patrimonio Histórico de Aragua se dice que: “En 1892 llega a Maracay en los primeros días del mes de Enero…el nuevo párroco …el padre Justo Vicente López Aveledo… Al año de haber llegado a la ciudad de Maracay, el 03 de Noviembre de 1893, el Padre Vicente López Aveledo, funda el primer hospital que tuvo Maracay, y lo bautizarían con el nombre de "Hospital San José...”. Todo esto por la amenaza de peste en la zona.
En 1893 Federico Villena, músico y compositor turmereño es considerado como el mejor de la época a juicio del profesor José Antonio Calcaño en su obra su obra “La ciudad y su música”.
Maracay seguía avanzando a medida que pasaba el tiempo y el 01 de Febrero de 1894 hace su viaje inaugural el Ferrocarril de Caracas a Valencia, pasando en su recorrido por nuestra ciudad, Maracay. Ahora era más fácil llegar a la capital. Se inauguraron estaciones en Cagua, Turmero (Villegas) y Gonzalito (Providencia), entre otras.
En 1904 Turmero era un pueblo con apenas 629 casas en el casco urbano, según censo de la época.

Tuvo la dicha de escuchar las estrofas del Himno del Estado Aragua cuyo concurso literario gano un vecino de Turmero llamada Ramón Bastida, según Decreto del 28 de Marzo de 1.905 cuando Francisco Linares Alcántara hijo presidia el Estado Aragua.

Pudo ver con satisfacción cuando los faroleros prendían las luces de la plaza Mariño a las seis de la tarde y apagarlos a las cinco de la mañana.

En el año de 1897 el Padre Justo Vicente López Aveledo funda en Maracay el Colegio para Varones San José, en 1898 pasa a la categoria de Colegio del Estado Miranda, luego pasa a Colegio Federal, y es mudado a La Victoria por ser la capital del Estado, ya que los Colegios Federales solo podían estar en las capitales de Estado, en 1917 la capital del Estado es mudada a Maracay y el Colegio Federal regresa a su lugar de origen, y con el transcurrir del tiempo el colegio Federal pasó a ser el Liceo Agustin Codazzi.
Su sobrino, el General Francisco Linares Alcántara Estévez se legitima como Presidente del Estado Aragua a principios de 1900.
Otro sobrino, el mayor de todos, el General Francisco Navas Alcántara, hijo mayor de su hermano Linares Alcántara, tuvo cargos de importancia. Desde 1900 hasta 1908 fue el Jefe Civil de Turmero.
Estaba Valera en conocimiento de toda la política nacional, vivió los momentos de La Aclamación para que Cipriano Castro reasumiera la Presidencia, igual estaba enterado de la Conjura para evitar  que Gómez se erigiera  como Presidente.

Ya con el peso de los años encima, Valera terminó sus días ejerciendo un modesto  comercio y una zapatería en Turmero hasta el 18 de octubre de 1909 cuando fallece a los 83  años.
Murió en su terruño de siempre, donde familiares y amigos integraron un largo cortejo fúnebre que lo llevó a hombros de sus amigos hasta el cementerio de la Haciendita, lamentablemente este cementerio fue demolido y se desconoce el paradero de muchos cadáveres, entre ellos el de Valera, algunos restos fueron a parar al Cementerio Municipal.
El gobierno gomecista se hizo presente en los funerales y le rindió los honores correspondientes por sus servicios prestados, por su rango militar y por haber ejercido la Presidencia de la República. El semanario La Federación  editado en Turmero, así como otros, recogían la infausta noticia.

Reseñamos ahora el acta de defunción que reposa en archivos diocesanos:

En veinte de octubre de mil novecientos nueve, yo el infrascrito Cura Párroco de Nuestra Señora de Candelaria de Turmero, hice los oficios solemnes de sepultura eclesiástica al cadáver del EX PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA GENERAL JOSÉ GREGORIO VALERA. De ochenta y tres años de edad, viudo de Susana Hernández e hijo natural de Candelaria Valera. Recibió los santos sacramentos. Lo que certifico. Pbro. Pedro Ysaías Núñez.

Esta otra es la Partida de Defunción del Registro Civil del Municipio Santiago Mariño de Turmero:

Partida de Defunción:

No. 134.- RAMON GARRIDO Jefe Civil del Distrito Mariño del Esrado Aragua, hago constar que hoy, diecinueve de octubre de mil novecientos nueve, se ha presentado en este Despacho: VICTOR M. VALERA, mayor de edad, de veinte y tres años de edad, venezolano, soltero, ocupación industrial, y expuso que el día dieciocho de octubre  de mil novecientos nueve a las cuatro y cero de la tarde, en Turmero de este Municipio, falleció el adulto: JOSE GREGORIO VALERA.- y de las noticias adquiridas aparece que adulto de ochenta y tres años de edad, en la ciudad de Turmero, estado Aragua, ocupación: Industrial e hijo de Candelaria Valera, fallecida.- Soltero, que la causa de la muerte fue: Tuberculosis  pulmonar, según certificado médico firmado por el Dr. Fueron testigos  de este acto los ciudadanos: Rómulo A. López y Vidal Rangel, mayores de edad y de este domicilio.-Extendida la presente acta en los libros de Registro Civil respectivo se les leyó a las personas que deben suscribirlas y manifestaron conformidad. Firman.- Ilegibles.

Escribió Oldman Botello en su libro historia del Estado Aragua, al referirse a la fundación de Valle Morín, pueblo al sur del estado, lo siguiente: “..ese mismo año 1874 se erigen las parroquias civil y eclesiástica; pasó a llamarse Distrito Valera, en homenaje al General José Gregorio Valera, hermano del Presidente del Estado (hijo natural de la unión del General Francisco de Paula Alcántara y Paulina Valera, trujillana, nativo de Maracay. Se le adscribió al Departamento Urdaneta, cuya capital fue Camatagua.” Lamentablemente agregó una reseña injusta: “De esta manera surgía Valle Morín, nombre que le reconoció la historia, olvidándose del anterior, un político y militar de tercera categoría, que inclusive llego a desempeñar por breve tiempo la primera magistratura nacional, en enero de 1879.”
Otro que señala algo en contra de José Gregorio Valera fue Ramón J. Velázquez, al señalar en su libro “Caída del Liberalismo Amarillo” al referirse a Valera: “Oscuro personaje municipal”. También señaló: “No había argumentos capaces de explicar y mucho menos de justificar el acto de nombrar a Valera como Primer Desinado a la Presidencia…”.
Mientras el biógrafo del Francisco de Paula Alcántara, su padre,  Tomas Pérez Tenreiro dijo: JOSÉ GREGORIO llega al Generalato, es Primer designado a la Presidencia y en La Victoria en magnifica batalla lleva derrotada a la reacción guzmancista cuando la traición del General Apolinar Herrera le obligó a entregar la plaza”.
En Turmero muchas personas son familiares de José Gregorio Valera. Muchos ya difuntos. Uno de ellos, Víctor M. Valera.  Pepita y Paulita Hernández Valera eran nietas y vivían diagonal a la Plaza turmereña. Ellas tenían dos hermanos Pedro y Tomás Hernández Valera. Este último casado con Jesucita (Chucha), tuvieron a Augusto y Tomasito. Esta información me la comentó el cronista oficioso de esta localidad, Francisco Rodríguez Pacheco. Existen otras descendencias probables con apellidos Guevara, Martínez y uno de nombre Alirio Valera, quien a su vez descendía de Linares Alcántara; así como otro de nombre Trino Valera, pero no verificada.

A  todas estas, a más de un siglo de su deceso, comparto la propuesta del Cronista oficioso de Turmero, Francisco (Pancho) Rodríguez: “…el General Valera es un desconocido en su pueblo natal. En su honor sugiero a las autoridades municipales, que su efigie sea colocada en el salón de sesiones de la Cámara Municipal y que el denominado pasaje Urdaneta sea rebautizado como calle José Gregorio Valera”.

Francisco Linares Alcántara y José Gregorio Valera han sido los únicos turmereños y aragüeños que han alcanzado la Presidencia de la República.


BIBLIOGRAFIA

TOMAS PEREZ TENREIRO- Rasgos Biográficos del General Francisco de Paula Alcántara, julio 1989- Academia Nacional de la Historia
CIRO GUZMAN MORILLO, Semblanza emocional de mi pueblo.
BOTELLO OLDMAN, Historia del Estado Aragua, Caracas 1995. Impreso en Italgráfica SA.
RODRIGUEZ FRANCISCO- Revista Candelaria. Turmero
CASTILLO LARA, LUCAS G, Aragua, Italgráfica SA. Caracas.1995
FRANCO DORTA, GUSTAVO, Historia de la Avenida Las Delicias. Blog internet.

A CONSIDERAR.


Se agradece hacer referencia a su edición cuando cite algunas de sus partes en los trabajos de investigación de acuerdo a las normas establecidas para estos fines, manteniendo siempre el espíritu y contenido expresado en su texto. EJEMPLO DE CITA. Rodríguez, Efrén (2013). Geografía de Turmero. En: E. Rodríguez y NG. Rodríguez. Colección Memorias Históricas Digitalizadas de Turmero, N° 5. Turmero, Estado Aragua (Venezuela): Edición Propia.










viernes, 25 de agosto de 2017

PAL ROSTI, EL FOTOGRAFO DEL SAMAN DE GUERE





Depósito legal

Derechos  de autor reservados



PROTAGONISTA


PÁL NOSTI

Este hombre con apenas 27 años de edad,  de nacionalidad Húngara, vino a Venezuela en la mitad del siglo XIX (1857)  y por primera vez fotografió al Samán de Guere, dándolo a conocer en otros países. Además escribió un libro testimonial titulado “Memorias de un viaje por América” sobre su recorrido por estas tierras. Tenía disponibilidades económicas y pudo preparar un viaje con un propósito muy bien planificado y buen asesoramiento. Se inspiró  en la obra del barón Alexander Von Humboldt, Viajes a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente, (París, 1807), Convivió en Aragua durante unas cuantas semanas, no solo tomando fotos sino relacionándose con la gente y su cultura. El historiador Elías Pino Iturrieta, en su escrito de  “Es de orden de doña Luisa”, recordemos que Luisa Oriach fue la esposa de José Tadeo Monagas que gobernaba cuando Rosti visito Venezuela. Iturrieta dice que nuestro personaje “No solo salía con la carga que necesitaba para captar imágenes pioneras, sino también  llevaba una libreta en la que anotaba las cosas que llamaban su atención”. Nos reservamos lo que dijo Rosti  –según Pino Iturrieta-  de la primera dama.

En el escrito que se presenta describimos  con más amplitud al protagonista.



AUTOR

Néstor Germán Rodríguez, oriundo de Turmero-Estado Aragua, se formó en los centros educacionales de la entidad, se graduo de Licenciado en Administración. Prestó servicio a la empresa privada y pública. Representó a Venezuela en el Comité de Artesanías del Sistema Económico Latinoamericano. Fue Diputado a la Asamblea Legislativa de su estado natal al que también representó en el soberano Congreso Nacional. Durante un buen tiempo se dedicó al ejercicio profesional de la profesión como consultor empresarial. Escribió centenares de artículos de opinión en la prensa regional. En sus ratos libres se dedicó a escribir, más de cincuenta cuentos infantiles y libros, algunos de los cuales publicados en nuestra colección bibliográfica a donde añadimos ahora  este de PAL ROSTI-El fotógrafo del Samán de Guere.



A MANERA DE PROLOGO

Pal Rosty nació el 27 de noviembre de 1830 en Pest, Hungría y falleció el 7 de diciembre de 1874 a los 44 años de edad en la misma ciudad. Era hijo de una noble familia húngara, bien acomodada y de gran prestigio, su padre Albert Rosty (1779-1847), opositor al gobierno de los Austrias, y su madre Anna Ehrenberghi Eckstein (1801-1843). Fotógrafo, naturalista, geógrafo, etnógrafo. Fue miembro de la Academia de Ciencias de Hungría. Llegó a Venezuela después de visitar EE.UU. y Cuba, itinerario desarrollado entre 1856 y 1858 que culminaría en México. En Venezuela registra imágenes de Caracas (Hacienda de caña de azúcar en El Valle); el 19 de abril de 1857 parte a los valles de Aragua, realiza la toma de la calle de Sociega [sic] en Cagua, se dirige a la hacienda El Palmar, se encuentra en La Victoria el 27 de abril y el 28 llega a la Colonia Tovar. En las afueras de Turmero realiza la foto del samán de Güere, que regaló después a Humboldt. El 12 de mayo, en San Juan de los Morros, realizó una vista panorámica de excepcional calidad, y el 22 de mayo sale de Villa de Cura (Edo. Aragua). El 4 de junio se encuentra en el Orinoco y el 8 llega a Angostura, hoy Ciudad Bolívar. A Rosti se le puede considerar el pionero de la fotografía paisajística en la América Central del siglo XIX, y como tal, debería tenérsele en cuenta en círculos literarios, geográficos, históricos y etnográficos, así como en círculos fotográficos. Fue el primer fotógrafo que hizo imágenes paisajísticas de Venezuela, Destacando la del Samán de Guere, esto dijo: “Pasando Turmero, en un amplio espacio abierto, situado delante de una fonda, me encontré ante otro gigante del reino vegetal, ante el famosoSamán de Guayre, que tal vez verdea hace varios cientos de años. Samán es palabra indígena y es una especie de las familias de las mimosas. Guayre es el nombre del sitio. Los Samanes son generalmente arboles opulentos y llama la atención…”
La obra original de Pal Rosti “Memorias de un viaje por América” se divide en tres partes. La más breve es la parte dedicada a La Habana, la de más extensión es la que Rosti dedicó a la descripción de México. La extensión de las diferentes partes se corresponde con el tiempo que Rosti permaneció en los diferentes países. Tenía la intención también  de visitar Perú; sin embargo, este viaje no se realizó. La sección dedicada a Venezuela es la única que fue traducida al castellano por la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela. Esta parte de la obra fue publicada en 1968 disponible en Biblioteca Nacional y U.C.V.

Károly Kincses



CAPITULO I

PIONERO DE LA FOTOGRAFIA PAISAJISTICA (Breve biografía):




PORTADA DEL LIBRO

La biografía más detallada de Pal Rosti, la conseguimos en un estudio de Károly Kincses, publicado en húngaro, en 1992, como ensayo suplementario a la publicación de la edición facsimilar de su libro “Memorias de un viaje por América”. Al estudiar su vida y familia,  Kincses llama la atención al hecho de que es difícil entender la vida y los objetivos del viaje de este gran patriota sin conocer ciertos detalles de su árbol genealógico”.
“Los miembros de su familia eran oficiales o burócratas, su padre terrateniente, subprefecto y notario en la comarca Békés, una persona inteligente y amante de la música y el teatro. Pál nació como único hijo (varón) en una familia de tres hijas en 1830. Dos de sus cuñados eran destacadas figuras de la época: el barón József Eötvös y Ágoston Trefort, demócratas liberales y ambos Ministros de Cultura, que tuvieron influencia significativa en el desarrollo del joven Rosti. Además de otros parientes y amigos intelectuales que con frecuencia visitaban la Casa de la familia Rosty, se debe mencionar el nombre del educador de Pál, el profesor académico Antal Vállas, quien fue, además, el realizador de las primeras fotografías húngaras conocidas. Emigró a América en 1851 y vivió en Nueva Orleans desde 1854, la ciudad norteamericana donde más tiempo pasó Pál Rosti durante su viaje.
Según la necrología de Rosti, era un joven amante de los deportes, la pintura, la música y la botánica, y le interesaban las ciencias, sobretodo la etnografía y la antropología. Después de la revolución fracasada de 1848 (en la cual participó como húsar), gracias al apoyo de su cuñado, Ágoston Trefort, huyó a Múnich en 1849, donde empezó a estudiar química, ciencias naturales y, tras haber vuelto a Budapest por un año, geografía y etnografía. Le apasionaban los pueblos y la naturaleza, y soñaba con emprender un gran viaje, el calco (copia) de la obra del gran viajero alemán, Alexander Humboldt, realizada en 1800. El objetivo de su viaje no era vivir una aventura o hacer fortuna, sino que pretendía conocer el mundo lejano de América y descubrirlo para el lector húngaro. Antes de realizar su viaje, pasó por París en 1855 para aprender el arte de la fotografía, puesto que quería ilustrar sus descripciones geográficas y científicas con imágenes. Surgen varias dudas en cuanto a sus imágenes, que Kincses describe en detalle. La primera cuestión es que no se conoce ninguna otra fotografía de Rosti además de las tomadas en América. Es posible que se perdieran, igual que casi toda su herencia. La otra duda surge en cuanto a la técnica utilizada por Rosti y que hasta hoy no han podido definir los expertos. Posiblemente utilizó la técnica más moderna de la época, es decir, el proceso del papel encerado inventado por Le Grey justamente en los años en los que Rosti vivió en París. En este sentido las imágenes tomadas por Rosti son únicas y de muy alto valor: en ninguno de los tres países habían tomado antes imágenes semejantes con meros objetivos científicos y descriptivos”.
El 4 de agosto se embarcó, y viajó a Estados Unidos. Visitó Texas y México, el archipiélago de América Central y La Habana . En 1857, viajó a Venezuela, estuvo en Caracas, durante un buen tiempo se residenció en la Hacienda El Palmar en San Mateo propiedad de Franz Vollmer, de descendencia alemana.
Las experiencias de sus recuerdos en América se publicó (California, 1861). También causó un gran revuelo en la comunidad científica por su trabajo; En 1861 la Academia de Ciencias de Hungría lo nombra  miembro correspondiente…”
Se relata que sirvió como soldado en el regimiento de los húsares durante la guerra de la independencia húngara en 1848-1849 contra los austríacos, y luego de la derrota húngara, Pal escapa a Múnich para investigaciones químicas y biológicas, y en Paris estudió el arte de la fotografía.

El mismo Rosti dice: “En diciembre de 1854 dejé mi patria para peregrinar a tierras lejanas. Era mi deber y obligación lograr que mi viaje fuera en beneficio de mi patria [...] Con el mismo objetivo aprendí el arte de la fotografía en París y su uso durante los viajes, porque estaba convencido de que no existía medio más eficaz para la divulgación de los conocimientos geográficos que presentar las características especiales de las distintas regiones, su flora, ruinas, edificios y ciudades mediante imágenes fieles de los distintos paisajes y el clima.”

CAPITULO II
SU PASO POR TURMERO Y EL SAMAN DE GUERE (Pithecolobium Saman)




EL SAMAN DE GUERE

Relata nuestro personaje: “En casi todos los pueblos de Venezuela hay una imagen milagrosa, así en Turmero hay una Virgen María que encontró enterrada en un bosque un hombre pobre. La llevó a su casa y la colgó en la pared, volviéndose rico desde ese instante. Más tarde vendió o regaló la reliquia y perdió sus bienes, en cambió el nuevo propietario se enriqueció. Pero luego la imagen volvió a su antiguo dueño que nuevamente se transformó en un hombre de suerte y apreció más su reliquia. Al morir la donó a la iglesia donde la veneran como imagen religiosa. Más de una vez al año desaparece y se esconde bajo la tierra del bosque. De donde es rescatada por el sacerdote del pueblo. La gente come pequeñas cantidades de la tierra donde estuvo la Virgen y eso los cura de toda clase de males.”
Relata el mismo Rosty: “Pasando Turmero, en un amplio espacio abierto, situado delante de una fonda, me encontré ante otro gigante del reino vegetal, ante el famoso “Samán de Guere”,que tal vez verdea hace varios cientos de años. “Samán” es palabra indígena y es una especie de la familia de las mimosas. Guere es el nombre de sitio donde se eleva el gigantesco árbol. Los samanes son generalmente árboles opulentos y llaman la atención por su hermosura y redondeada copa; sus ramas son tortuosas como las del roble, su follaje es delicado. El gigantesco Samán tiene una fronda magnifica y su copa-hermosa y redondeada- tiene 576 pies de circunferencia. Su tronco – proporcionalmente- no es muy grueso (9 pies de diámetro) y esto aumenta todavía mas la hermosura del árbol, así como también el que entre sus opulentas ramas y delicadas hojas verdes anidan especies de tilandas, loranteas, pitahayas y otras parasitas, con sus flores de vistosos colores y sus diversos follajes, que –ora descendiendo, ora entrelazándose, forman un jardín sobre el honorable y secular gigante. El árbol tiene gran fama y es muy respetado en toda Venezuela, lo cuidan con esmero y el pueblo tiene veneración por él. Parece que ya los primeros conquistadores españoles que se establecieron aquí, lo hallaron en el mismo estado actual. Por lo menos desde que lo vienen observando, no ha cambiado ni en lo que se refiere a la altura, ni en lo que respecta al grosor. El retrato de este famoso árbol quedo bastante bien y tuve el honor de donarlo al Museo Nacional”.
También estuvo por San Mateo, Cagua y La Victoria, en Caracas, San Fernando, Ciudad Bolívar y otras ciudades. Asistió a fiestas criollas con arpa, cuatro y maracas. Comentó que “El amor es casi siempre el tema de estas canciones”. También señaló que “Cuatro parejas participan en él, y cuando el versículo ha terminado, los hombres se alejan y las chicas eligen nuevos compañeros, arrojándoles sus pañuelos, si tienen uno….Una de las bellezas oscuras, con ojos muy brillantes, me honraba con su preferencia. Mis amigos pensaban que, siendo extranjero, me causaría una mala impresión, ya que en el pasado me habían enseñado los secretos de las ezardas (baile húngaro), salí bien de este difícil arreglo, para asombro de todos”.

Fotos celebres:


IGLESIA SAN MATEO




CASA DE LA FAMILIA BOLIVAR EN SAN MATEO


HACIENDA EL PALMAR



TRABAJADORES DEL CAMPO

Debemos señalar que Pal entregó sus copias de 47 fotografías de principios del siglo 19 a sus hermanas y a los Museo de Bellas Artes y al Nacional de Hungría. Se habla de otras series de copias como la entregada a Humboldt.

Señaló algo muy importante: "... en los valles de Aragua se plantan buchares y plátanos, siendo estos últimos principalmente entre el café joven, con sus anchas hojas ensombrecidas por los suaves granos de café”.

Rosti presta mucha atención a las condiciones climáticas, los atractivos naturales, las actividades agrícolas, industrial y la minería o los monumentos arquitectónicos; también revela detalles sobre la historia indígena, pueblos, costumbres, religión, raza, ropa y trató de llegar a conocer las diferentes capas de la sociedad, pobres y ricos, los pueblos indígenas.

Le impresiona el Lago de Valencia, le pareció romántico, y lo compara con los de escocia y suiza. Igual le pasa con los bosques. Los caminos entre pueblos y su estadía en El Palmar donde fue anfitrión le dejaron un grato recuerdo, las plantaciones, las montañas y el clima acogedor con la presencia de los trabajadores negros.


CAPITULO III
¿QUE PENSÓ NOSTI DE LOS VENEZOLANOS?

PÁL NOSTI

Pal Rosti, presenta en su libro una muy fecunda explicación sobre la composición étnica de la sociedad venezolana, les agradezco apreciables lectores no sentirse ofendido por sus comentarios, fue una opinión que debemos analizar desde la circunstancia de aquel momento, dice así:


 
“(…) el carácter criollo, es en sus rasgos principales, la ambición y el deseo de dominio; el orgullo, el apasionamiento, la rudeza, sobre todo en el pueblo, la apatía e indolencia ilimitadas, y –por otro lado- la hospitalidad y una cierta caballerosidad (…) los españoles criollos [tienen] cierta clase de reserva hacia los extranjeros; la forma de gobierno con sus muchas desventajas, el fanatismo, con sus innumerables prejuicios y supersticiones –que mantiene al pueblo en su ignorancia- y permiten una influencia excesiva a ciertas clases; -podemos imaginarnos que esta gente está aún lejos de hollar con decisión la senda del acrecentamiento del bienestar nacional, de la evolución espiritual y del progreso. En Caracas sentí, por primera vez, que estoy lejos de Europa y casi aislado del mundo civilizado”.
Un argumento claro que da Rosti para poner en evidencia la decadencia y premodernización social es aquel que refiere respecto a la ausencia de relojes en el país, incluso entre los sectores dominantes de las principales ciudades. Plantea una relación casi matemática entre la valoración del tiempo y la producción capital, así como también imperativa puntualidad factor ordenador dentro de las sociedades ajetreadas:

(…) conocí muchos noble y ricos señores que no tenían reloj. Hay pueblos, es más localidades grandes, sin un solo reloj. Relojes de torre no hay por la sencilla razón de que –debido a los terremotos- tampoco hay torres. El tiempo lo determinan al azar, la cocinera sirve la comida cuando se acuerda, el arriero aparece cuando le provoca y en las citas una media hora, o una hora entera no se toma en cuenta.

De esta forma deja en claro que la puntualidad es la clave del progreso y esta sociedad no cuenta con esa característica. Más adelante argumenta la poca cultura del venezolano, alegando la cuestión de la puntualidad:

(…) Esta gente no tiene idea clara de las distancias y del tiempo. Nunca pude saber, con seguridad cuánto distaba una localidad de otra. Decían cerca o lejos, según la comparación que hacían con una u otra población. No se podía confiar en las medidas de distancia. Lo mismo pasa con el tiempo. Mientras el campesino húngaro puede decir la hora, con puntualidad asombrosa, según la posición de las estrellas o del sol, los de aquí parece que no conocen la división del sol en horas (…)

Rosti plantea en cuanto a la situación económica también una excusa para argumentar sus opiniones despectivas respecto al venezolano, por su raza y por sus costumbres. Refiere que durante su visita a Angostura observó que muchos comerciantes extranjeros intentaban motorizar el comercio, viéndose truncadas las aspiraciones por las condiciones políticas y de la ciudad:

(…) el motivo de esto es en primer lugar el gobierno, que no se ocupa en absoluto sino del robo y la intriga. En segundo lugar es la gente, que no sólo es poca, sino más floja y terca que los criollos que he visto hasta ahora. En su mayor parte son zambos, es decir, mezcla de indios con negros. De todas las mezclas esta es la más infame. También se encuentran negros mulatos y mestizos, pero no vi blancos puros (…)

Haciendo referencia a una anécdota con un hombre –mozo de color café- que tienen como convicción y anhelo únicamente la subsistencia diaria, Rosti plantea el espíritu conformista que estandariza a toda la población. Esta condición, según sus reflexiones, demuestra la poca capacidad y afecto que esta sociedad tiene hacia el progreso:

(…) ¿Para qué voy a trabajar?, el alimento necesario se da en todos los árboles, sólo debo estirar la mano para recogerlo, si me hace falta una cobija, o un machete o un poco de aguardiente, traigo al mercado algunos plátanos y obtengo abundantemente lo que deseo, ¿y para qué más? No la pasaría mejor ni que fuese tan rico como el señor x ó y.(…)

Sobre este mismo respecto y exponiendo razones deterministas expone muy concretamente su opinión del venezolano:

(…) cuando quiere trabajar, el criollo es un trabajador excelente y sumamente hábil, pero -lamentablemente- ese hecho es excepcional. En su sencillez –no conociendo las innumerables necesidades y pretensiones de las sociedades citadinas-, se contenta con muy poco: esto constituye una fuente de su pereza e indiferencia, que dificultan la laboriosidad y el progreso. Además el criollo está lleno de supersticiones y prejuicios (…) tiene miedo de todo y concede enormes proporciones al más mínimo obstáculo, (…)

En cuanto a la civilización y barbarie. Lucha entre puntos de vistas

 (…) en general los hombres a menos que sean empleados del Estado, o sea, que roben junto al gobierno, son grandes enemigos del mismo [Estado]. El pobre país nuevamente está por sufrir una revolución, si la situación no mejora pronto, tarde o temprano caerá en poder de los yanquis esta hermosa provincia, aunque su conquista no es tan fácil como lo creen los vecinos del norte, no tanto por la oposición del gobierno regular (…) sino por la resistencia a desarrollarse en la guerra de guerrillas (…)

En cuanto a las milicias y al sentido de servicio que tienen los venezolanos, Rosti refleja con gran preocupación que:

 “(…) la cartuchera –colgada del cuello- y la mala arma le confería algo de tinte bélico al ejército, pero lo borra totalmente la actitud floja y negligente de los soldados, que podría ser de cualquier cosa menos de militar (…)”.
Sin duda alguna símbolos de un desdén hacia la nación, a la República y del desorden organizativo del Estado. Más adelante en su relato se refiere a las milicias como un objeto de burla, por la deplorable condición en que se encuentra y por los intentos de alcurnia que aspiran tener y no tienen;

Apenas se puede imaginar cosa más cómica que la milicia venezolana en estas posesiones. La mayoría de los soldados rasos son mestizos de estúpida expresión en el rostro. Su uniforme consta de pantalón azul con rayas vino tinto, frac de tela de lienzo con solapas vino tinto y cola corta (…) El calzado y la corbata no son imprescindibles en el uniforme del soldado venezolano; no obstante, el que puede conseguir tan supernumerarios artículos los puede usar libremente.

(…) Pal Rosti, al criticar la condición del criollo, refiere su inmadurez para una forma de gobierno independiente, advierte que:

(…) los criollos si apenas están maduros para la Independencia, apenas si son capaces de comprender la ideología de la libertad en toda su sublimidad y de emplearla para su propio provecho y gloria. La libertad es un arma de doble filo: en manos de un hombre serio y de noble espíritu es un arma de gloria, bajo cuya protección el bienestar, ciudadano y el honor nacional van desarrollándose audazmente; pero en manos del niño inexperto es arma hiriente que se vuelve contra sí misma

Hizo hincapié en que los esclavos de América del Sur son tratados mucho mejor que los norteamericanos.

Rosti se nos presenta como un demócrata liberal partidario del abolicionismo en tiempo de los Monagas en Venezuela  y aunque demostró en sus escritos una rigurosa crítica a la sociedad venezolana, refiere su experiencia en el territorio como enriquecedora y se justifica diciendo:

 “(...) todo mi esfuerzo se concentra en dar cuenta lo más viva y fielmente de las impresiones que los paisajes, plantas, hombre y sus relaciones sociales que ejercieron en mí, para poder ofrecer a mis compatriotas nociones clarísimas de mis experiencias y dar noticias e informaciones que correspondan a la realidad”.

Como conclusión: El autor presta mucha atención a los Llanos Venezolanos y no cesa de comparar al peón llanero con el pastor de ganados de la Gran Planicie de Hungría. La idea fundamental del autor es que los países hispanoamericanos recientemente emancipados no saben servirse bien de la libertad adquirida. Rosti pone de relieve los factores subjetivos que obstaculizan el desarrollo: la política gubernamental, el carácter de los criollos y del pueblo deformado principalmente por la riqueza de la naturaleza y la falta de cultura y educación. Al mismo tiempo, en el prólogo de su obra él menciona que el objetivo de su trabajo es: Ayudar a llenar de alguna forma... el vacío de nuestra literatura en este ramo. ... no me aventuré en la narración de episodios horripilantes u otros semejantes, pues me guardé de transformar al narrador viajero en héroe de novela. Concentré todos mis esfuerzos en pintar con los colores más vívidos y fieles a la realidad, las impresiones que ejercieron en mí los paisajes, las plantas los hombres y sus condiciones sociales.


CAPITULO IV
HUMBOLDT LLORA:



ALEJANDRO VON HUMBOLDT

Rosti fue el primero en registrar fotográficamente la imponente imagen del samán de Guere. La foto original se encuentra recluida en el Museo Nacional de Budapest. En su reporte del samán, Rosti menciona que «el árbol tiene gran fama y es respetado en toda Venezuela, lo cuidan con esmero y el pueblo tiene veneración por él».
Dos años antes de morir Humboldt recibió la visita de Pál Rosti, así lo describe él mismo: “El 1ro de noviembre de 1858 tuve la gran suerte de poder entregarle personalmente (Colección de fotografías tomadas que incluía la foto del Samán) –a modo de homenaje- a Alejandro de Humboldt, lamentablemente ya desaparecido, la copia de mi mencionada colección. Para mi gran contento, el glorioso anciano reconoció al instante el gran Samán, que en su juventud-hace ya casi medio siglo -vio y describió- tan viva fue la impresión que causó en el alma del entonces viajero el hermoso árbol, tan admirablemente fiel la memoria del famoso hombre –que ya estaba tan cerca de la tumba- y tan mínimo al cambio experimentado por el árbol gigante en cincuenta años”.
Se dice a manera de anécdota sobre la fotografía que le mostró Rosti al anciano Humboldt lo siguiente: “En el álbum de Rosti se hallaba una imagen fotográfica tomada del famoso árbol llamado El Samán de Güere, descrito por el mismo Humboldt décadas atrás. La imagen de Rosti es el primer registro fotográfico del árbol. Estas fueron las palabras de Humboldt que lloró con lágrimas y llenó de emoción, llevando una mano a su frente, exclamó:
 “Ved lo que soy yo hoy! y él, ese hermoso árbol; está lo mismo ahora que cuando lo vi hace sesenta años: ninguna de sus grandes ramas se ha doblado, está exactamente como cuando lo contemplé con Bompland, cuando jóvenes, fuertes y llenos de alegría, el primer impulso de nuestro entusiasmo juvenil embellecía nuestros estudios más serios.”

Hay que recordar que Alexander Humboldt, le había ayudado con sus obras, diarios y cartas de recomendación. Rosti en agradecimiento de todo este apoyo, le obsequió con el primer ejemplar de sus álbumes preparados en París.


CAPITULO V
SUS ÚLTIMOS AÑOS



PÁL NOSTI

Para el lector húngaro contemporáneo, su obra tuvo un gran valor: En Hungría apenas se sabía nada de estos países. Por lo tanto, sus Memorias servían como única fuente de información, lo que, junto con sus imágenes  ilustrativas, explican su rápido éxito y reconocimiento. Como hemos mencionado, después de su regreso a Hungría, Rosti publicó varios artículos en distintas revistas sobre sus experiencias y llegó a tener también reconocimiento en círculos científicos.
En los años posteriores, se dedicó a los deportes, sobre todo a la navegación. Incluso emprendió otro gran viaje con uno de sus amigos: navegaron en un barco de Rotterdam
a Budapest con éxito. Tampoco se olvidó de otro de sus pasatiempos favoritos: la música. Él organizó conciertos y contribuyó a divulgar la obra de Beethoven y Wagner.
En sus últimos años vivió retirado en una finca familiar, posiblemente debido a una enfermedad que había cogido durante su gran viaje. Allí pudo deleitarse con sus rosas, que cuidaba con entusiasmo. Murió joven, en 1874, nunca se casó: “No teniendo familia, se complacía en la belleza y la naturaleza. Aquí olvidó sus dolores y endulzó su vida en compañía de sus amigos, sobre todo de sus conocidos pintores, músicos y parientes. Este año ha contemplado por última vez cómo sus rosas han florecido y se han marchitado, y sus pétalos ahora caerán sobre su tumba.”





BIBLIOGRAFIA

Memorias de un viaje por América. Publicaciones de la Escuela de Historia. Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1968. (Úti emlékezetek Amerikából)
Wikipedia, la enciclopedia. Publicación de internet.

Relaciones literarias entre Hungría y América Hispana: algunas observaciones. Zsuzsanna Csikós (Internet)

Fotografía en Venezuela durante el gobierno de los hermanos Monagas (1847-1858)
José María Salvador González (Internet)

HÚNGAROS EN LOS TRÓPICOS. ROSTI PÁL Y OTROS VIAJEROS EN EL CARIBE Y EN AMÉRICA CENTRAL EN LA SEGUNDA PARTE DEL SIGLO XIX   KATALIN JANCSÓ Universidad de Szeged  (Internet)

Viajeros Húngaros en América, Gyarmati, Borsányl y Fozi. (Internet)


PARA SU CONOCIMIENTO:

Favor referencia a este libro en caso de tomar datos del mismo. Gracias